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Enquimbados

09 de enero de 2016 - 09:00 p. m.

Según el ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo (El Tiempo, 05/01/2016), “Si no encendemos El Quimbo, nos enfrentamos a una catástrofe ambiental”.

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Por: Pablo Leyva

En una lucha contra la sombra, como en los ejercicios de artes marciales orientales, el ministro se lanza con una serie de argumentos futbolísticos para justificar la operación de El Quimbo, contra un opositor fuerte pero invisible, que por razones aparentemente arbitrarias ordenó suspender la operación de la represa y la generación de energía. 

También El Espectador (05/01/2016) en una página expone con detalle los argumentos (contundentes) del Gobierno para poner en operación El Quimbo, sin que exista la contraparte, nuevamente invisible.

En esta lucha contra la sombra va ganando la sombra, pues el Gobierno, y en particular su ministro de Ambiente, que juega fútbol a favor del equipo contrario, no han logrado decir a qué juegan

¿Cuáles fueron las razones para poner en operación la hidroeléctrica de forma precipitada? ¿Se cumplieron los requisitos ambientales antes de tomar esta decisión? ¿Por qué no se informa sobre el impacto ambiental de inundar la represa sin retirar todos los restos de vegetación? ¿Por qué no se informa sobre la mortandad de peces nativos? ¿Se respetaron los derechos fundamentales de las comunidades? ¿Se oyó a las autoridades que se pronunciaron sobre estos inconvenientes? ¿Por qué se ordenó la operación de El Quimbo mediante decreto fundamentado en la crisis con Venezuela, que tumbó la Corte Constitucional? ¿Por qué se insiste en desconocer las decisiones judiciales por razones formales? ¿Por qué no se informa con transparencia y se dice toda la verdad?

La verdadera “catástrofe ambiental” es la forma como se han manejado El Quimbo y las licencias ambientales exprés de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales y el Ministerio del Medio Ambiente.

Si se quieren superar las dificultades (emergencias) ambientales causadas por el fenómeno de El Niño, existen otras opciones y formas jurídicas apropiadas que deben sustentarse científicamente. Antes de cualquier determinación, para resolver el problema creado en El Quimbo, hay que reconocer los errores y, con el concurso de un grupo independiente e interdisciplinario de expertos, tomar medidas técnicas cuidadosas, ponderar beneficios y costos ambientales y regionales, respetar la ley y los derechos de las comunidades.

No más opiniones catastróficas.

 

* Exdirector del Ideam.

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