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Evaluación de Instituciones Educación Superior: sí, pero…

16 de octubre de 2015 - 11:45 a. m.

Confianza, transparencia y seguridad era lo que quería generar el Ministerio de Educación Nacional con la implementación del nuevo Modelo de Indicadores del Desempeño de la Educación (MIDE) para las Instituciones de Educación Superior (IES) en Colombia.

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El MIDE, consiste en la “adaptación” de la propuesta desarrollada por The Carnegie Foundation for the Advancement of Teaching. Se clasifican a las IES en cuatro categorías: IES con enfoque doctoral; IES con enfoque de maestría; IES con enfoque de pregrado; IES especializadas.

Se evalúan a estudiantes (40% del peso total), docentes (40% del peso total) y entorno (20% del peso total) a través de seis dimensiones y 18 variables.

Aunque a primera vista esta herramienta es útil e importante, desde la academia considero que este instrumento puede mejorarse de manera conceptual y metodológica, antes de ser nuevamente aplicada. Este esfuerzo debe complementar y contribuir, por ejemplo, a los esfuerzos que se vienen haciendo por parte de las IES en los procesos de acreditación de programas e institucional.

Colombia es un país de regiones y esto lo podemos encontrar igualmente en nuestro sistema educativo superior, y en esto el MIDE genera cierta inequidad. El estudio está tomando a las Instituciones de Educación Superior como un todo, es decir, como un sólo ingrediente para una receta y no tiene en cuenta que en Colombia existen IES con características y propósitos diferentes. Hay instituciones focalizadas para ciertas clases sociales y otras cuya vocación está en las regiones por lo que creo que es beneficioso replantear la manera de clasificarlas.

Independiente de estos indicadores o los que se refieren a los procesos de acreditación, hay que tener tacto y prudencia, por parte del gobierno en el momento de comunicar los resultados ya que es irrespetuoso entrar a calificarlas de buenas o malas o de garaje. Recordemos que es el propio Ministerio de Educación Nacional quien crea, avala, inspecciona, fomenta las IES y sus programas.

Desde la academia no nos oponemos a la evaluación de las instituciones. Por el contrario, la aplaudimos e impulsamos como un factor que contribuye decididamente en el propósito de mejorar la calidad de la educación en Colombia. Pero hay que hacerla bien. Todos los que hacemos parte de este sector debemos pensar y contribuir para que el Ministerio de Educación y el Gobierno Nacional den pasos seguros hacia una mayor coherencia a la hora de calificar el desarrollo de las actividades de cada institución. Hacer llamados que fortalezcan estos mecanismos de evaluación es una primera fase de lo que debe ser esta contribución. Para esto es necesario que se establezca una comunicación fluida, abierta, sincera y honesta con los diferentes integrantes del sistema educativo superior.

Estamos todos concentrados en elevar la calidad educativa del país y de las ciudades, pero hay que hacer las mediciones, reconocimientos y descalificaciones con equidad.

El autor es el rector de la Fundación Universitaria del Área Andina.

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