Por: Luis Eduardo Celis*
LOS INICIOS
Por la información que se conoce, el primer diálogo entre el gobierno Colombiano y el ELN, se dio en agosto de 2012, en el Palacio de Miraflores en Caracas, por gestiones del Presidente Hugo Chávez, en ese contacto por parte del gobierno Colombiano participo Frank Pearl y por parte del ELN, Antonio García, en esa reunión, el gobierno Colombiano le propuso al ELN iniciar una fase exploratoria, en secreto, para establecer un proceso de diálogos y negociaciones con una agenda y unos mecanismos para llevarla adelante, con el propósito de poner fin al conflicto armado y la rebelión que esta organización ha mantenido desde el año de 1964.
La respuesta de Antonio García, fue que era un tema que debía ser consultado en el Comando Central y en la Dirección Nacional del ELN, que tomaba nota de la propuesta del gobierno y que darían oportuna respuesta.
De este primer encuentro en agosto a finales del año 2012 no hay información sobre nuevos contactos, los tiempos de consultas en el ELN, llevan meses y muy seguramente en medio de las respectivas consultas, estaba el seguimiento y la expectativa frente al inicio de la fase publica con las FARC, que fue instalada en el mes de octubre en Oslo y las sesiones de trabajo iniciaron en el mes de noviembre en La Habana.
LA PRIMERA CRISIS
El 18 de enero del 2013 en el campamento minero “Casa de Barro” en Norosí, en el sur de Bolívar, fueron secuestrados seis personas por guerrilleros del frente Darío Ramírez Castro del ELN, estas personas eras tres colombianos, dos peruanos y el vicepresidente de exploración de Geo Explorer, el canadiense Jernoc Wobert.
El 16 de febrero el ELN liberó en un paraje del departamento de Bolívar a los peruanos Javier Leandro Ochoa y José Antonio Mamani, y los colombianos William Batista, Manuel Zabaleta y Alexis López, todos ellos trabajadores de la minera canadiense Geo Explorer, solo mantuvo en su poder a Jernoc Wobert.
El ELN argumento que el ciudadano Canadiense participaba de una operación de despojo a pequeños mineros y que solo el retorno de esta propiedad a ellos posibilitaría su liberación.
El presidente Juan Manuel Santos, tildó de “inaceptable” que la guerrilla del ELN haya secuestrado al ciudadano Jernoc Wobert y anuncio que se suspendían todos los contactos con ellos, para establecer un proceso de paz y exigió su liberación para retomar los contactos.
En agosto del 2013 en una operación humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el sacerdote Francisco de Roux –provincial de la Compañía de Jesús en Colombia– y monseñor Darío de Jesús Monsalve, obispo de Cali, quienes se reunieron durante dos horas y media con integrantes del ELN , en un caserío de Montecristo, en límites del sur de Bolívar y Sucre, fue liberado el señor Jernoc Wobert y la delegación del ELN, insistió en su interés en un proceso de diálogos y negociaciones.
Retomar los contactos y las posibilidades de trabajar en una fase exploratoria de manera discreta llevó de septiembre a diciembre de 2013.
INICIANDO LA FASE EXPLORATORIA
En enero de 2014 se inicia de manera formal la fase exploratoria entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el ELN, el inicio de esta fase implicó la concertación de unos países garantes y acompañantes, más adelante sabríamos con precisión cuales eran.
El país solo sabría de la existencia de esta fase exploratoria en junio de 2014, días antes de la segunda vuelta presidencial, cuando las dos partes dieron a conocer un comunicado, en el que informaban del desarrollo y de lo trabajado, en este comunicado se informaba que estaban construyendo la agenda y el diseño del proceso y que de la agenda harían parte los puntos de participación de la sociedad y víctimas , ya en este comunicado se agradecía la participación de Noruega, Cuba, Chile, Ecuador, Brasil y Venezuela.
Muy seguramente la motivación para sacar este comunicado, fue el duro debate presidencial, luego de la derrota en primera vuelta del Presidente-candidato Santos y la forma en que el tema de paz y salida negociada volvió a copar el debate presidencial del 2014.
Para el anuncio de este comunicado el ELN se apoyó en la plataforma ciudadana Clamor Social por la Paz y de Piedad Córdoba, quienes fueron los encargados de leer el comunicado, de manera simultánea lo hacia el Gobierno.
En el comunicado fechado el 10 de junio y firmado por Frank Pearl y Antonio García, las partes se comprometían a informar de manera periódica de los avances, circunstancia que nunca ocurrió.
ROMPIENDO LA CONFIDENCIALIDAD
En enero de 2015, Antonio García, jefe de la delegación del ELN, dio una entrevista al diario Argentino Tiempo, en esta entrevista contó temas de lo avanzado en cuanto agenda, en sus palabras: “Hasta ahora, los puntos que se han ido trabajando y aún faltan concluirse son: 1-Participación de la sociedad. 2-Democracia para la paz. 3-Transformaciones necesarias para la paz (aún sin tratar). 4-Víctimas. 5-Fin del conflicto armado (aún sin tratar). 6-Implementación del acuerdo y refrendación de los mismos”.
En la misma entrevista, informaba sobre la mecánica de trabajo que las dos delegaciones llevaban: “Van cerca de 15 reuniones y tres largos ciclos de intercambio durante un año. Cada ciclo toma, en promedio, dos o tres semanas de trabajo continuo. Las reuniones son citas algo operativas. Son útiles para desatrancar asuntos de la agenda y detalles operativos”.
Al ser preguntado por lo avanzado en estructura de la agenda esta fue su respuesta: “En el primero, participación de la sociedad, el objetivo es que el proceso de paz incida o modifique el curso mismo de la dinámica política que el país conoce y ve.
Del segundo, democracia para la paz, la discusión y definición de qué debe hacerse para darle vida a una democracia plena, real, aspecto que le corresponde asumirlo a la sociedad en pleno. En el tercero, transformaciones necesarias para la paz, los aspectos por transformar los debe identificar la misma gente, tomando en cuenta que la paz no tomará forma y contenido un día después de firmar los acuerdos. Para el cuarto, víctimas, es fundamental superar en conjunto: el desplazamiento y sus causas, verdad, justicia, reparación, no repetición, perdón y no olvido”.
Al preguntársele por la intencionalidad del ELN, con este proceso, esta fue su respuesta: “Establecer una agenda que abra y permita a la sociedad colombiana, por sí misma (nosotros no podemos negociar en su nombre), identificar y definir el país que sueña y que es posible hacer realidad. Un mal acuerdo puede ser más perjudicial que el mismo conflicto que vivimos. Nosotros no tenemos afán de firmar cualquier acuerdo. Pues, dada su trascendencia puede perjudicar al país. Hacer un correcto uso del tiempo en la construcción de una agenda y su diseño para una solución es esencial en cualquier diálogo”.
El tono y las afirmaciones de esta entrevista traslucían que faltaba poco tiempo para concluir la fase exploratoria, la tozuda realidad mostraría otra cosa.
Esta entrevista fue interpretada por el equipo del gobierno como un rompimiento de la confidencialidad y llevaron la respectiva protesta a la siguiente sesión de trabajo.
DIFICULTADES PARA FORMULAR EL TEMA DE LAS ARMAS
En las jornadas de febrero, marzo, abril de 2015, el ELN se resistió a que quedara en la agenda el tema de “dejación de armas”, argumentaban que no tenían el mandato para que ello quedara así a lo que la delegación del gobierno respondía que “fueran a buscar el mandato”, esta tensión llegó a tal punto que fue filtrada esta tensión a la prensa y se empezó a acuñar la expresión “Al ELN lo está dejando el tren de la Paz”, entonces se ventiló de la manera pública la resistencia del ELN a que quedara la formulación “dejación de armas”, esta filtración fue protestada por el ELN, en la siguiente sesión.
Para el mes de agosto las dos partes habían logrado sortear el tema de las armas, como luego lo sabríamos la formulación construida fue: “en el marco de las nuevas circunstancias generadas por este proceso, se construirá un acuerdo sobre las armas del ELN, para poner fin al conflicto armado”, una expresión larga para decir: dejación de armas.
¿GANANDO TIEMPO?
¿Por qué estas negociaciones demandaron tanto tiempo?: es algo que pudo ser estrategia de las dos partes, quizás ambos coincidían en que esta mesa no se podía abrir sin tener plenamente concluido el proceso con las FARC; es posible que el gobierno temiera un “sindicato” entre FARC y ELN que hiciera más difíciles las negociaciones o que la dinámica maximalista del ELN, sedujera a las FARC y por parte del ELN, pueden haber calculado que de ningún modo su negociación debía ser opacada por el alto protagonismo alcanzado por la mesa FARC-Gobierno; lo cierto es que se cumplió, la formulación primero con las FARC y luego con el ELN, desechando la fórmula tan atractiva de un solo proceso en dos mesas.
EL RIFFI-RAFFE POR LA SEDE
En agosto del 2015 todo estaba listo, agenda y protocolos de funcionamiento de la mesa, solo quedaba faltando donde trabajar; el gobierno colombiano proponía Ecuador y el ELN, Venezuela, cada uno tenía sus argumentos e interés, en medio de una dura tensión durante la jornada de septiembre las partes se fueron sin fecha de próxima reunión; el ELN, argumentaba que la proximidad de las elecciones regionales en octubre en Colombia, ameritaba una pausa y luego hay un “hoyo negro”, en el cual las dos partes entraron en una crisis que imposibilito los contactos hasta el mes de enero de 2016, hay todo tipo de versiones sobre esta dificultad, lo cierto es que en estos meses la oposición Venezolana gana mayorías en el Congreso y tensiona la situación política, colocando más dudas sobre la viabilidad de una mesa en Venezuela.
La tensión sobre el lugar de trabajo, se soluciona con la salomónica formula de ni en Ecuador ni en Venezuela, sino una mesa que rote por esos países e incluya a Brasil, Cuba y Chile, asi se concluyó en febrero el diseño de agenda y mecanismos de funcionamiento.
LA ILUSION DE CARACAS
El 30 de marzo de 2016, en el Palacio de Miraflores en Caracas, con la presencia del Presidente Nicolás Maduro y la Canciller Delsy Rodríguez, gobierno Colombiano encabezado por Frank Pearl y ELN, por Antonio García, anunciaron que tenían el: “Acuerdo de diálogos para la paz de Colombia entre el Gobierno Colombiano y el Ejército de Liberación Nacional” , fue un acto sobrio, con la presencia de los facilitadores de Noruega, Cuba, Ecuador, Brasil y Chile, luego de dos años largos se contaba con agenda y el salto a la fase publica, pero la ilusión duro poco, porque el Presidente Santos anuncio a las pocas horas en alocución presidencial el mismo 30 de marzo, que había firmado esta agenda con el ELN, pero que la fase publica no iniciará hasta que el ELN, liberara a las personas secuestradas en su poder.
Con esta exigencia se abrió un pulso político entre Gobierno y el ELN, el cual afirmaba que el tema de secuestro o retenciones como ellos lo denominan era parte de la agenda y no un prerrequisito y que ellos no tenían ningún compromiso frente a esta exigencia y que no permitirían imposiciones unilaterales, que todo debía ser considerado en una mesa de manera bilateral, todo esta tensión se agravó cuando el país se enteró que el exgobernador del Chocó Patrocinio Sánchez en poder del ELN desde el año 2014, fue canjeado por su hermano Odin en abril, allí se personalizo la exigencia de liberación de los secuestrados en la persona de Odin.
LA SEGUNDA ILUSIÓN DE CARACAS
Entre los meses de abril y octubre todo fue tensión entre Gobierno y ELN, con la ayuda de los países garantes se logró un nuevo compromiso firmado en Caracas el 10 de octubre, en el cual el ELN se comprometía a liberar tres personas, entre ellas Odin y dos arroceros de Arauca –ya había liberado a otros tres arroceros y al Exalcalde de Charala, igualmente secuestrado en Arauca- y el gobierno asumía el compromiso de indultar a dos integrantes del ELN, de acuerdo a la normatividad Colombiana y a nombrar como gestores de paz a los dirigentes Juan Carlos Cuellar y Eduardo Martínez Quiroz, quienes desde la cárcel de Bellavista han sido discretos jugadores de este proceso. El acuerdo incluía instalar la fase pública el 27 de octubre en Quito.
LA DESILUSIÓN DE QUITO
El bello museo de la casa del pintor Oswaldo Guayasamin, bautizado con el nombre de la Capilla del Hombre estaba listo para recibir a las delegaciones del Gobierno Colombiano y del ELN, para instalar la fase publica, fue el 27 de octubre pasado, la delegación del ELN, encabezada por Pablo Beltrán se hiso presente en Quito, pero la delegación del Gobierno, encabezada por Juan Camilo Restrepo nunca llego, estuvo lista a partir desde el aeropuerto militar de Catam, pero el presidente nunca dio la orden y la ceremonia no se pudo realizar, horas antes llamo al Presidente Rafael Correa, le agradeció todo su apoyo y le informo que el gobierno no asistiría.
Lo que paso entre el 10 de octubre cuando se firmó en Caracas la apertura de la fase publica y el 27 del mismo mes, es un misterio, hay dos versiones: que el ELN se comprometió a liberar a Odín Sánchez y la contraria, que no fue un compromiso, el caso es que el presidente Santos, asumió que si era un compromiso la liberación antes del 27 y se sintió manipulado por el ELN, por eso su decisión de no concurrir a Quito, pese que allí estaban garantes y algunos Cancilleres de los países garantes.
JUAN CAMILO RESTREPO Y PABLO BELTRÁN SE TOMAN LA FOTO
Luego de la frustrada instalación de Quito, las dos partes siguieron buscando un camino, paso todo noviembre y decidieron retomar los contactos en Quito a partir del 10 de enero.
Con mutuas consultas, llegaron a Quito, trabajaron desde el viernes 13 de enero y se tomaron una foto los dos jefes negociadores, con todos los garantes internacionales y ambas delegaciones empezaron a mandar señales de buenos augurios, todo ello fue concluido con el compromiso de liberar a Odín Sánchez el próximo 2 de febrero, indultar los dos integrantes del ELN y nombrar a Juan Carlos Cuellar y Eduardo Martínez Quiroz como gestores, para llegar a la instalación de la fase publica el 7 de febrero.
Estos son los ires y venires de esta larga fase exploratoria de unas negociaciones que nos deben llevar al cierre definitivo de este largo ciclo de rebelión armada, en la que solo falta un acuerdo con el ELN.
@luchoceliscnai
Luis Eduardo Celis es asesor de la Fundación Paz y Reconciliación.