Quel che resta dell’impero: La cultura coloniale degli italiani (2014) es un volumen colectivo editado por Valeria Deplano y Alessandro Pes, producto de un seminario llevado a cabo en Cagliari en el 2013, y recientemente presentado en el Instituto Italiano de Cultura en Londres. Este volumen se propone resquebrajar la imagen de excepcionalidad del colonialismo italiano, puesta en marcha por la Italia republicana y posfascista, en el marco de las discusiones de la ONU, en los años 40, sobre el futuro de sus hasta entonces posesiones ultramarinas. De acuerdo con esta imagen, aún fuertemente enraizada en la conciencia colectiva italiana, el colonialismo italiano, respecto a sus homólogos europeos, habría sido más suave, benevolente, tolerante y decididamente civilizador. Sus vicios serían imputables sólo al régimen fascista y ninguna relación de continuidad podría establecerse entre la Italia liberal nacida del proceso de unificación en 1861 y la republicana de la segunda posguerra. El racismo sería asunto del pasado fascista y un tema periférico en el proceso de construcción de la nación italiana, cuya historia, en definitiva, podría trazarse al margen de la experiencia colonial.
Salvo los esfuerzos del historiador Angelo Del Boca y de otros pocos académicos connacionales, la revalorización crítica del colonialismo italiano se ha llevado a cabo en gran medida en inglés, desde los departamentos de italiano de las universidades anglosajonas. Este texto, sin embargo, es una propuesta “desde adentro”, hecha por italianos y en italiano; una propuesta, desde el campo de la historia, que explora de manera convincente y rigurosa la profunda imbricación entre colonialismo, racismo y nación, vigente en Italia, desde su unificación hasta el presente; una propuesta que pone el acento sobre la necesidad de repensar la durabilidad del legado colonial/racial en la configuración de la nación italiana de cara a comprender mejor las dinámicas de la Italia contemporánea, entre ellas, y en primer plano, aquellas asociadas a la inmigración desde el continente africano.
Su título es un guiño explícito a las apuestas teóricas de los estudios culturales y poscoloniales, específicamente a dos de los muchos volúmenes producidos en el marco de la prolífica revisión crítica del colonialismo británico. Dos volúmenes distintos y escritos con más de 20 años de distancia, que, sin embargo, comparten un mismo título, cuyo eco resuena en este esfuerzo colectivo de historiadores italianos: The Empire Strikes Back. De ahí que, en el libro de Deplano y Pes, imperio funja sobre todo como una estructura mental que contribuye a racionalizar la frontera entre italianidad y alteridad aún en el período poscolonial.