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La “independencia” de Patricio Pazmiño

19 de junio de 2015 - 07:53 p. m.

La reciente elección del ecuatoriano Patricio Pazmiño como juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha generado una gran controversia. ¿Es Pazmiño la persona idónea para estar en este cargo?

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Patricio Pazmiño inició sus funciones como miembro del Tribunal Constitucional de Ecuador en 2007, tras ser propuesto por Rafael Correa para ocupar el cargo. Desde el inicio tomó decisiones que transgredían abiertamente la Constitución de Ecuador, como la prorrogación de funciones y la autoproclamación como Corte Constitucional. Su nombre ha estado envuelto en varias polémicas, no sólo políticas sino también jurídicas. Pazmiño ratificó, dentro de una amnistía colectiva, la de una persona sentenciada por violación a una menor de edad. Pese a que la defensa de la niña presentó acciones tendientes a corregir el “error”, hubo ratificación, dejando en libertad a un violador. Su honestidad también ha sido puesta en tela de duda por su vinculación a un caso de Cervecería Nacional. Se conoció del pago de un millón de dólares al secretario de la Corte para obtener una sentencia favorable. En la investigación por corrupción también se encontraba involucrado Pazmiño. En la acción de inconstitucionalidad que presentaron varios ciudadanos contra la Ley Orgánica de Comunicación, entre cuyos argumentos precisamente se encontraban los cuestionamientos a la misma por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, por no cumplir con los estándares internacionales sobre la materia, Pazmiño impulsó un fallo desconociendo los estándares y la normativa internacional y ratificando la constitucionalidad de la  cuestionada ley. Se puede mencionar, además, que durante este período de judicatura se ha evidenciado que para Pazmiño y los demás jueces hay unos ciudadanos de primera y otros de segunda. Se pueden citar varios ejemplos. Acciones de inconstitucionalidad planteadas por el presidente de la República que son resueltas en cuestión de días, frente a acciones presentadas por ciudadanos, como la que se impulsa contra el decreto 16, que limita el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil y la libertad de asociación, y la cual está próxima a cumplir dos años en etapa de admisibilidad. Pazmiño incluso ha sido responsable de reconocer derechos al Estado por sobre los ciudadanos, impulsando que se reviertan fallos de la Corte Nacional que declaran la inocencia de acusados de terrorismo, a través de acciones extraordinarias de protección. ¿Es esto idoneidad? ¿Es esto transparencia? ¿Es esto independencia? Los cuestionamientos que durante meses se hicieron respecto a su candidatura no son opiniones ni posiciones personales. Los hechos hablan por sí solos.  *Mauricio Alarcón, director de proyectos de Fundamedios, Ecuador.

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