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Las miradas en 2016 se dirigen a China

07 de marzo de 2016 - 10:51 p. m.

El 2016 ha tenido un comienzo agitado en China. La bolsa volvió a sufrir pérdidas de casi el 15% en la primera semana, reflejo de lo que ya pasó en agosto del año pasado. Pero a diferencia de entonces, los factores tienen que ver más con cuestiones técnicas que con motivos económicos. Lo más probable es que esta vez el causante fuese un diseño defectuoso del “cortocircuito” de China, un mecanismo ideado para frenar la volatilidad en los mercados de valores y que se introdujo a principios de este año.

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Este episodio de volatilidad también ha tenido repercusiones sobre el yuan, que se devaluó hasta alcanzar 6,60 CNY/USD el nivel más bajo desde noviembre de 2010.

Dicho esto, la situación dramática que estamos observando en los mercados pone de manifiesto los riesgos crecientes en el sector financiero chino, los cuales podrían convertirse en un problema serio para el país a medida que su economía se ralentiza. Además de una excesiva volatilidad de los mercados de valores y de divisas, otros segmentos también resultan vulnerables, como los de bonos corporativos o el sector bancario en la sombra, donde existen riesgos de crédito, liquidez y desfase de vencimientos.

Las autoridades parecen ser plenamente conscientes de estos desafíos y han empezado a implementar medidas preventivas. Por ejemplo, el banco central inauguró hace poco un nuevo sistema de valoración macroprudencial, para abordar riesgos que, en esencia, le asigna el rol de regulador único. Además, la intervención a gran escala de las autoridades chinas en el mercado de divisas exterior, para minimizar la diferencia entre el valor del CNY y el CNH, ayuda a frenar la salida de capitales.

En conclusión, para alcanzar los objetivos de crecimiento establecidos para 2016 y tener éxito en el rebalanceo de la economía china, las autoridades tienen que lograr un equilibrio entre el mantenimiento de la estabilidad financiera y el avance de las reformas estructurales. Teniendo en cuenta las repercusiones que la volatilidad china está teniendo sobre los mercados internacionales, no es de extrañar que este delicado juego de equilibrismo sea el centro todas las miradas en 2016.

* Economistas de la Unidad de Asia de BBVA Research.

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