Ya el daño está hecho al ecosistema y la fauna.
La solución próxima es esperar hasta que lleguen las lluvias de abril aguas mil. Causa una enorme tristeza ver esa gran cantidad de seres vivos muriendo de sed: los gobernantes estarán pendientes en futuras ocasiones para prevenir otra catástrofe ecológica; siempre estas regiones han sido inundadas por las fuertes lluvias y el desbordamiento de los ríos y caños. La parte algo favorable sería para que tomemos conciencia del cuidado del agua y ver que, así como está pasando en Casanare, lo mismo puede sucedernos si no cuidamos nuestros páramos y humedales de todas las regiones de nuestra nación.
Son millares de chigüiros los que vemos en los noticieros buscando agua, aunque se están haciendo esfuerzos enormes para llevarla. No sé si sería posible trasladar parte de esta fauna de chigüiros a los tantos caños y ríos de nuestro departamento y en el departamento de Bolívar, donde existe una enorme zona con agua donde pueden ser reubicados algunos de estos animales que al reproducirse en esa forma acelerada como lo hacen, en gran parte podrían solucionar la falta de alimentos a los campesinos que habitan estas regiones y que para ellos la llegada de estos animales solucionaría parte del hambre que les asiste.
No quiero decir con esto que sacarlos de “Guatemala a guatepior”, pero sí podría ser una alternativa de vida para las dos especies, aunque un comentarista dice que estos animales prefieren morirse a ser cambiados de sitio. Lo cierto es que están en peligro de muerte y al verla de cerca… Con hacer el ensayo no vamos a perder nada y posiblemente salvemos algunos de esos chigüiros.
Diego Serrano Acevedo. Bucaramanga.
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