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Lo que nos dejan estas elecciones

25 de octubre de 2015 - 09:00 p. m.

La campaña electoral que culminó fue la primera vuelta presidencial de las elecciones de 2018.

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Hoy queda un panorama nuevo para Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras, Óscar Iván Zuluaga, Marta Lucía Ramírez y Gustavo Petro, mientras Humberto de la Calle, Juan Carlos Pinzón, Gina Parody y Mauricio Cárdenas permanecieron como espectadores de una contienda que los afectará, pero en la que no pudieron ser protagonistas por la coyuntura de sus cargos.

El poder regional es muy importante en un país que es de regiones. En las últimas elecciones presidenciales la Costa le entregó a Santos los votos que necesitaba para continuar en el poder. El mapa político de estas elecciones empezará a delinear la viabilidad e inviabilidad de unos y otros. En ese sentido es importante marcar algunas conclusiones que nos dejan estas elecciones: en primer lugar, el Gobierno trató de meter el mensaje de paz con el incompleto acuerdo de justicia que anunció con bombos y platillos, y el tema no le pegó. En segundo lugar, quedó en evidencia que la pureza partidista es un animal exótico en nuestra política. Se podría concluir que no hay militancia partidista fuerte. La excepción es que un partido gane solo. Todas son coaliciones más que ideológicas, con el ánimo de fortalecer la capacidad de movilización electoral. La realidad de que la unidad nacional es un acuerdo de fuerzas legislativas, pero no electorales. Es importante resaltar que en estas elecciones tres partidos tuvieron una vocería fresca y joven que se tradujo en una visibilidad mediática importante: Rodrigo Lara, en Cambio Radical; David Barguil, en el Partido Conservador, y Claudia López, en los Verdes.

En tercer lugar, los reparos que se hicieron a las encuestas en lo nacional y local. En esta campaña los encuestadores no parecían segmentos técnicos alejados del calor de la contienda, sino porristas de uno u otro candidato.

En cuanto a la gente, no se sentía votando por la paz ni por el posconflicto ni por La Habana, ni por los acuerdos ni por nada que se le parezca. La gente votó por autoridades regionales avaladas por fuerzas políticas con posturas contradictorias en esas materias, pero unidas coyunturalmente en la búsqueda de un cargo regional. Por ahora preparémonos para oír a los encuestadores, a los analistas explicar por qué ganó la paz, el posconflicto, la seguridad o lo que sea, y a los jefes de los partidos políticos a explicar por qué su partido es el gran triunfador en las elecciones.

* Estratega político.

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