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Los segundos: ¿derrotados?

07 de noviembre de 2015 - 12:59 a. m.

Siempre que pasa una elección,, en nuestro mundo democrático las cámaras iluminan los rostros de los ganadores.

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Los perdedores esquivan los reflectores o emiten una declaración, algunas veces afortunada, en otras (la mayoría) llena de improperios y justificaciones con vista al pasado inmediato y “echando culpas” a diestra y siniestra.

Quisiera analizar de forma aventurada los “segundos mejores” de las pasadas elecciones.

Rafael Pardo. Este bogotano de origen “conservador-liberal” le dio una lección de buena política a la ciudad capital y a sus seguidores. Era su primera incursión electoral en Bogotá. El Partido Liberal venía de una estruendosa derrota cuatro años atrás, cuando el ahora Mintic, David Luna, tan solo logró la menguada cifra de 90.000 votos. Pardo Rueda le entregó cerca de 800.000 votos a la coalición llamada “Bogotá Adelante”, compartida con Partido de la U, el MIRA, pero por supuesto soportada en los hombros del liberalismo “cachaco”. Su subcampeonato en Bogotá lo deja, además de ser ejemplo de “buen perdedor”, con una autopista política para “reinventarse” en el Ejecutivo, al interior de su partido o, por qué no, entregarse a los “anales de la diplomacia”.

Nigeria Rentería. Esta líder afro, que tuvo un fugaz paso por la Consejería para la Equidad de Género y por la Mesa de Negociación de La Habana, decidió dejar las ventajas que otorga estar al lado del poder presidencial y lanzarse a la actividad proselitista en su Chocó del alma. Al principio los partidos tradicionales la “conejearon” y con base en falsas promesas nunca le otorgaron el aval. Le tocó arrancar, de cero y sin recursos, la empinada tarea de ganar adeptos sin “mermelada”. Lo hizo. Su segundo lugar deja, en el departamento y el país, un “tufillo” a victoria. ¿O les parece poco ganarles a las castas y gamonales políticos de este olvidado paraje al que tanto daño le han hechos los mismos que hoy reclaman un pírrico primer lugar? A Nigeria le deben llover ofertas de todo tipo para que continúe con su corta carrera pública. Ojalá no bote por la borda esa gran cantidad de votos que ganó en franca lid. Para mí, nace una luz fuerte y clara. Además de mujer, en esta chocoana tiene los chocoanos una nueva mirada a su futuro. Ojalá no se equivoque en sus decisiones próximas, y no vuelva a la mesa.

Alfredo Varela, en el Atlántico. Con tan solo 34 años de edad, este atlanticense se fajó en una contienda contra un repitente en el cargo, Eduardo Verano. Dicen los conocedores de la política del Caribe que fue gracias a la mano tendida de Álex Char que ganó el liberal Verano. No es para tanto, pero que le pegaron su susto al exministro y exconstituyente, se lo pegaron. Varela, un experto en finanzas y en gobierno que se dio a conocer luego de su paso por un reality de la televisión, convirtió su mayor debilidad, la inexperiencia política y de gestión, en su mejor fortaleza, ya que durante la campaña (por cierto bastante efectiva) reivindicó que lo mejor para este departamento era la renovación. Las paradojas de la política, ya que Álex Char, la mano salvadora de Verano, enarboló esa misma bandera diez años atrás para ganar la Alcaldía de Barranquilla. Este joven líder tiene mucho espacio en la democracia, pues arrinconar la dupla Char-Verano y perder por una diferencia de tan solo cinco mil votos lo deja en el partidor de los mejores segundos.

Muchos han querido volver emblemática la elección del nuevo alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández. Sin embargo hay otro “segundo ganador” santandereano: Pedro Leónidas Gómez Gómez, de Dignidad Santandereana. Este “socorrano”, líder cultural y empresario del turismo de deporte extremo, recogió 110.000 firmas e inscribió su candidatura independiente. En el camino fue recibiendo apoyo de grupos y partidos con intereses similares en su lucha a favor de la decencia en la política del departamento. Tuve la oportunidad de leer su programa de gobierno. Me pareció interesante la permanente búsqueda de nuevos métodos de administrar Santander, como si su lucha fuera “pensar por fuera de la caja” para innovar en el futuro de dicha región. Tiene fuerza e ideas para “recrear” la forma de captar adeptos; de pronto en su próximo intento, el futuro de Panachi y sus parques queda en manos de un hombre comprometido con profundizar las ventajas competitivas del departamento de los Aguilar y su combo.

Christian Garcés, en el Valle del Cauca. Este conservador que comenzó sin mucha expectativa y de a “poquitos” se volvió una opción viable para los vallecaucanos, perdió contra Dilian Francisca Toro. En su ruta por alcanzar el poder en este departamento fue derrotado en la urnas pero su mensaje caló de manera profunda y seria. A tal punto fue la lucha entre estas dos opciones, que cuando se suma la votación de Garcés con el voto el blanco se puede observar cuando menos un empate con la ganadora. Estas cifras invitan a una reflexión del actual panorama en el departamento. No es por desconocer la victoria de la expresidenta del Senado, es para que cuando este primero de enero inicie sus labores como mandataria regional lo haga pensando más en el mañana que en el presente. Porque los gritos en las urnas tienen que retumbar en la primera gobernadora elegida popularmente en el Valle. Garcés a “despertar el Valle”, y Dilian a no dormirse en los laureles.

Los segundos no perdieron; de pronto retrasaron su campeonato.

Pedro Viveros

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