Con una significativa participación popular, los ecuatorianos decidieron en las urnas cuál es su proyecto de país y visión de continente para los próximos cuatro años.
Se contó con la presencia de 300 observadores internacionales de la OEA, Unasur, Liga Árabe, delegaciones de India y África. Imposible desvincular la importancia del compromiso de la Alianza País, liderada por el presidente Rafael Correa, para dignificar a Ecuador.
De 1979 a 2006 su modelo de desarrollo se basó en la desactivación del papel del Estado, el crecimiento de la deuda externa, vinculado a un alto grado de corrupción financiera y salida constante de capitales conducida por una élite antinacionalista y la emigración de 3 millones de ecuatorianos. A partir de 1996, el país pasó por una fuerte crisis institucional: en diez años, 15 presidentes.
Rafael Correa apareció en el escenario político en 2006, con la propuesta de transitar de un modelo empresarial de desarrollo a la construcción de Estado de derecho y justicia, cuyas anclas serían: el rescate de lo público, derechos humanos, derecho de la naturaleza, construcción del poder popular, soberanía y diversificación de la matriz energética, inversiones significativas en las áreas de educación, salud, infraestructura física, “porque no hay seguridad sin caminos, sin vivienda, sin salud”.
Los hechos que ocurrieron en el transcurso de los años fueron resueltos con valentía y coherencia ideológica, lo que muchas veces los transformó en actos controvertidos ante la opinión pública nacional e internacional: convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, crisis diplomática con Colombia, expropiación de bienes mal habidos de los banqueros, cambio de los contratos con las empresas petroleras, suspensión del pago de la deuda externa “ilegítima” y la posterior negociación de la deuda externa “legítima”.
El cierre de la base militar de Manta se convirtió en un acto simbólico contra la injerencia extranjera y en 2012 el asilo político de Julian Assange reiteraba la reconceptualización de soberanía. El proyecto Yasuni ITT se transformó en un ícono nacional e internacional contra el cambio climático, ya que su meta es no tocar el petróleo a cambio de la biodiversidad y la Ley de Medios, en el factor de enfrentamientos con la oposición.
Con una intención de voto de más del 60%, Rafael Correa, superó a sus rivales Guillermo Lasso, exbanquero, y Lucio Gutiérrez, expresidente, y tendrá la mayoría en el Congreso, lo que representará la victoria de la democracia inclusiva aunada a un significativo crecimiento económico: 8,5% en 2011 y 5,2% en 2012, lo que blindará al país de un nuevo realineamiento con Europa y Estados Unidos, actualmente conducido por el eficiente ‘lobby’ de la Alianza Pacífico.
*Beatriz Miranda Cortés