Sebastián es un chico que tiene más futuro que presente. Dependerá de la capacidad que tenga para asimilar todo lo que sucede alrededor suyo.
Es un jugador de condiciones naturales muy buenas por la velocidad propia de la raza negra, por esa fibra tan particular. Tiene explosión, cambio de ritmo y mucha repentización. Por eso le falta incorporar esa serenidad para tomar la mejor decisión al momento de resolver la jugada, en un pase, un centro, una definición. Eso se lo dará la experiencia. Es un delantero que tendrá que acostumbrarse a la fricción del fútbol argentino. Le dije que tiene que tratar de soportar la agresividad física y verbal, y debe ser simple porque los futbolistas de Colombia tienden a jugar de otra manera porque así lo sienten ellos y acá se los puede tildar de displicentes. En la medida que juegue de manera eficaz, podrá crecer. Que sea el hijo de Freddy le puede jugar en contra en tanto y en cuanto compita con lo que fue el padre. Creo que tiene que apoyarse en el Rincón, porque como todos los “hijos de” van a estar observados. Pero Freddy ya hizo su carrera y no tiene que entrar en las comparaciones que puedan hacer los demás. Debe jugar por sí mismo.
Gustavo Alfaro *