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Remar para el mismo lado

17 de septiembre de 2018 - 06:49 p. m.

Por: María Cristina Álvarez*

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Colombia es el país de Latinoamérica con mejor cobertura de salud y menor desembolso en gastos de salud por parte de los pacientes en América Latina, un progreso extraordinario que ha sido reconocido por la misma Organización Mundial de la Salud y se ha convertido en caso de estudio para los países emergentes.

Sin embargo, el sector de la salud colombiano enfrenta muchos retos sobre los cuales se debe trabajar rápidamente, de manera estructural y que junto con el nuevo Gobierno debemos convertir en parte de sus metas prioritarias. Hay un desafío que está en la raíz de muchos de los problemas que enfrenta el sector y cuya solución podría generar dinámicas positivas que contribuyan a la calidad, la cobertura y la optimización de los costos de la salud: hay una crisis de confianza entre el Estado y los actores privados del sector que impide que podamos avanzar juntos en procura de mejorar la eficiencia, la calidad y la transferencia de conocimiento.

Esa desarticulación deja un gran potencial perdido, pues no permite aprovechar sinergias, compartir información ni hacer retroalimentación de los unos a los otros. Está demostrado que alinear a los actores es un paso indispensable para obtener mejores resultados y en este sector, que tanto necesita de soluciones, desconfiamos los unos de los otros de manera equivocada. No somos capaces de compartir conocimientos o transferir capacidades. Industrias como la farmacéutica, crean y destinan miles de millones de dólares a la innovación, la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos para la atención de los pacientes que integran y adoptan nuevas tecnologías y desarrollan capacidades extraordinarias. Sin embargo, la farmacéutica es tal vez la única industria en la cual la innovación no se ve con buenos ojos, no se protege ni se incentiva.

Los tratamientos innovadores tienen un impacto positivo en el sistema: bajan los costos en salud en el corto, mediano y largo plazo, porque reducen los tiempos de hospitalización, disminuyen las recurrencias y las atenciones de urgencias, se minimizan efectos secundarios e indeseados, en particular, las hospitalizaciones y la atención de urgencia que es donde se concentra más del 75% del gasto y los problemas operativos del sistema de salud. Todo lo anterior mejora la calidad de vida de los pacientes y sus familias, lo que a su vez se constituye en un motor para el crecimiento económico. Mejores tratamientos son parte de la solución a los desafíos de financiación del sistema, por supuesto, mejores tratamientos con precios justos para nuestros mercados pero que permiten seguir innovando y desarrollando nuevas alternativas.  

Estamos viviendo un acelerado cambio tecnológico que está transformando la forma de trabajar con los actores del sistema. Debemos pensar entonces en promover la innovación, la adopción temprana de nuevas tecnologías, la transferencia y adopción veloz del conocimiento y de los avances científicos, promover la investigación para producir medicamentos que mejoren la calidad de vida de los colombianos y atraer de esta forma inversión extranjera a nuestro país. No solamente por el enorme impacto en los pacientes, sino en el sistema también. Debemos mirar este asunto, sin duda, teniendo presentes las limitaciones financieras y la necesidad de llegar a acuerdos satisfactorios y razonables para las partes, trabajando en colaboración con el gobierno y los diferentes stakeholders, pero asegurarnos que el beneficio del paciente esté siempre en el centro.

La colaboración y la diversidad de enfoques son la manera como están operando las organizaciones a nivel global, que han comprendido que la suma de esfuerzos enriquece, nunca resta. Debemos comprometernos todos los actores del sector a remar hacia el mismo lado y, si hay diferencias de criterio, deberíamos ser capaces de resolverlas con un sistema razonable y transparente, con una adecuada vigilancia, y que le sea útil a quien está en el centro de lo que todos hacemos: el paciente.

*Presidente de Novartis para el Área Andina

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