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Restaurante Black Bear

24 de octubre de 2014 - 09:00 p. m.

El oso negro abrió sus puertas en la calle 90 con carrera 11, e invita a degustar su carta diversa en un bello recinto y un espléndido bar, rodeado de la verde naturaleza.

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En su carta hay algunos crudos, como el de pescado con cascos de limón mandarino y cilantro y salsa amarilla rojiza de una especie de gazpacho de tomate cherry y chile, un bocado cítrico y delicioso. Varias opciones con huevos, y entre ellas, la más curiosa, una composición de huevos provenientes de la tierra y del agua. La entrada de yemas crudas de gallina acompañadas de caviar de trucha, papas doradas, yerbas y aderezo de suero costeño la convierten en un plato gustoso y delicado. Realmente sorprende esta creación. El crudo de carne de res, de color rojo oscuro, en costra de pimienta con una emulsión de aguacate, wasabi, berros y crema de rábano. Picantico suave y placentero.

Las salchichas parrilladas de res servidas con spatzle, unas lágrimas de pasta caseras crocantes, una especie de gnocchi en miniatura de origen húngaro, sofritos y preparados con hierbas y alioli, sencillamente espectaculares.

Un gran aplauso para la pierna de cordero marinado con yogur griego y yerbabuena, acompañado de cuscús y chutney de dátiles. La carne tierna y blanda en una preparación árabe formidable. En definitiva uno de los mejores corderos y de los mejores chutneys que he probado.

Otro aplauso por la agrupación de los vinos en la carta según su principal identidad, como los aromáticos y estructurados, los tostados y untuosos, los afrutados y expresivos, y los frescos, pues contribuye a la ilustración académica de los visitantes no expertos en el tema. Todos los platos de la carta claman por ser cortejados por un vino, a lo cual es imposible una negativa.

Me quedé sin explorar los postres, como la trata húmeda de maíz con crema de mascarpone y los financieros de amapola y manzana con almíbar de limonaria y granite de feijoa. El Oso Negro, con el nombre de este postre, induce a una grata exploración repostera. Sin duda un fijo para la próxima oportunidad.

Sin importar si es la misma cadena de restaurantes de esta marca existente en EE.UU., Canadá y Europa o un emprendimiento local que toma este mismo nombre, es bienvenida a Bogotá esta propuesta, con sus crudos, sus curados y sus ahumados de esta versión de raw bar, y con los demás platos de su cocina. 

*Calificación CLAP de calidad-local-atención-precio: muy buena.
Dirección: calle 89 Nº 11A-10 en Bogotá.
Teléfono: 644 7766.
Email: paraserlefranco@yahoo.com

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