En una nota publicada por la redacción de El Espectador el pasado 25 de julio se indica que Colombia tiene la tasa de escolarización más baja de América Latina.
La noticia, sin embargo incurre en graves imprecisiones que no solamente distorsionan la realidad del país, sino que además tergiversan los hallazgos del libro que utiliza como fuente. Permítanme entonces ocupar los próximos párrafos para sugerir un cambio de titular que verdaderamente informe a los lectores.
El título sentencia: “Colombia, la tasa más baja de escolarización en América Latina”. Esta afirmación sugiere a los lectores que Colombia es el país de la región que presenta los niveles más bajos de matrícula y cobertura en sus escuelas. Sin embargo, el artículo presenta datos que se refieren exclusivamente a estudiantes entre 3 y 5 años de edad. Afirmar que la tasa de escolarización es la más baja de la región, cuando los datos se refieren a un rango de edad que representa menos del 20% de la edad escolar de un estudiante, es una grave ligereza. Sugiero, entonces un primer cambio al titular, para que diga: “Colombia, la tasa más baja de escolarización de niños entre 3 y 5 años en América Latina”.
Pero el tema no para ahí. El titular induce a cualquier lector desprevenido a pensar que esta es la realidad de Colombia hoy. Aún aclarado el rango de edad, pareciera que hoy, en 2015, los niños de 3 a 5 años de Colombia tienen la menor oportunidad de acceso a la escuela de América Latina. Pero no. Resulta que los datos de la nota son de 2011. Están desactualizados en nada menos que cuatro años. Y no es cualquier cuatrienio, sino justo en el que Colombia ha hecho los más importantes avances en materia de atención a la primera infancia en su historia gracias a los esfuerzo de la política De Cero a Siempre. Para ilustrar este cambio, en 2011 (el año al que se refiere la nota), 566.429 niños entre los 0 y los 5 años recibían atención por parte del estado, mientras que en 2014, tres años después, la cifra fue 1’054.857. El mensaje de la nota equivale a titular, en 2015, algo así como “Colombia, por tercera vez consecutiva, se perderá el mundial de fútbol”. La transformación de la atención a la primera infancia entre 2011 y 2014 fue tan dramática como lo fue la del desempeño de nuestra selección. Por esto, quiero sugerir un nuevo cambio para el titular: “En el año 2011, Colombia registró la tasa más baja de escolarización de niños entre 3 y 5 años en América Latina”.
Pero resulta que la desinformación continúa. El libro que sirve como fuente para la nota hace un análisis no de América Latina, sino de siete países latinoamericanos. En 2011, Colombia registró la tasa más baja entre esos siete países; no entre todas las naciones de la región. En América Latina y el Caribe hay 46 países. No siete. Y muchos de ellos (la mayoría) tenían, aún en 2011, tasas de escolarización más bajas que las de Colombia. ¿Cómo es posible que un estudio de sólo siete países sea utilizado como herramienta para sugerir que Colombia tiene el peor indicador de la región?
Propongo por eso el último cambio al titular: “En el año 2011, Colombia registró la tasa más baja de escolarización en niños de 3 a 5 años entre 7 naciones estudiadas”. Distinto ¿verdad? Tanto que quizá ya ni siquiera es noticia.
En el Ministerio de Educación no les tenemos miedo a las cifras. Buenas o malas. Por el contrario, las promovemos. En menos de un año hemos lanzado dos índices de calidad, uno para educación básica y media y otro para educación superior. A esto se le suma la persistente voluntad del Gobierno de compararse internacionalmente en materia educativa (PISA, por ejemplo), cosa que hacen pocos países en América Latina. Saber dónde estamos, así no nos guste el resultado, es la única manera de mejorar. Por esto, promovemos decididamente esta cultura entre colegios e instituciones de educación superior. Lo que no es admisible, y la nota de El Espectador lo hace, es presentar al país información imprecisa, desactualizada y descontextualizada.
Viceministro de Educación
?Nota de la redacción
El artículo al que hace referencia el viceministro García se basa en la publicación “América Latina después de Pisa. Lecciones aprendidas de la educación en siete países (2000-2015)”, del investigador Axel Rivas?, ?presentado la semana pasada, en Bogotá, durante el Foro Educación y Equidad, convocado por la organización Empresarios por la Educación y la compañía Natura.
Aunque el titular elegido por El Espectador para presentar la investigación es impreciso, al no aclarar que se habla de la tasa de escolarización en niños de 3 a 5 años, toda la información que se consigna en el artículo períodístico coincide con los hallazgos del Cippec, que pueden consultarse en http://cippec.org/mapeal/. El titular ya fue corregido en su versión digital y puede consultarse como: “Colombia, tras quince años de evaluación Pisa”.