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Una Argentina compacta

08 de julio de 2014 - 09:52 p. m.

La selección de Argentina, dirigida por el técnico Alejandro Sabella, no dejó espacios entre líneas en el partido frente a Bélgica en los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014, y eso le dejó una libertad a Lionel Messi en la delantera que al final no fue aprovechada.

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Argentina comenzó ganando rápido gracias al golazo de Gonzalo Higuaín, eso invirtió la carga, que se fue para el lado de Bélgica, y por eso el equipo albiceleste jugó con la necesidad de los europeos.

Esta situación desesperó al rival, que trató de poner jugadores altos para tratar de sacar ventaja en el juego aéreo, pero al mismo tiempo pecaron porque lo intentaron por el costado, donde estaban José Basanta y Ezequiel Garay, que son buenos por arriba. Tenían que haber descargado por el lado de Pablo Zabaleta y Martín Demichelis, que tienen algunas falencias en el cabezazo defensivo.

La temperatura y el hecho de haber jugado 120 minutos en la fase anterior del Mundial pesó en los dos equipos. Para fortuna de los suramericanos, que esta tarde jugarán contra la selección de Holanda, el gol abrió el camino a las semifinales de Brasil 2014, después de 24 largos años de no lograrlo.

La lesión del jugador Ángel di María es grave para el equipo de Alejandro Sabella, porque no hay otro hombre que haga los desplazamientos largos y cambios de ritmo que suele desplegar el rosarino. Pero allí estará, sin embargo, el poderío de un hombre como Gonzalo Higuaín.

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