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Una gestión reconocida en el mundo

28 de abril de 2014 - 09:04 p. m.

El proceso de paz, el cambio climático y la competitividad de la economía son temas que recurrentemente hacen parte de los titulares que observamos en noticieros y periódicos nacionales.

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Sin duda cada uno de ellos debe ser fuente de un sano debate y discusión, más aún en estas épocas electorales.

En lo que se refiere a café, resulta interesante encontrar que estos mismos temas también llaman la atención de medios y observadores internacionales, cuyos análisis alejados de las pasiones domésticas son siempre bienvenidos. En el caso del café colombiano y de sus instituciones hemos sido testigos de cómo el actuar de la Federación y sus políticas han encontrado el interés de muchísimos medios que destacan a nuestra organización gremial como una institución excepcional. Los autores de estas notas definitivamente han hecho su tarea, han consultado las fuentes, contrastado las informaciones que reciben, evaluado los documentos que publicamos y han llegado a valiosas conclusiones.

En cuanto al tema de la paz, ya había recibido el Congreso Nacional de Cafeteros interesantes aportes académicos realizados por la Universidad de los Andes y la Universidad Libre de Bruselas sobre los beneficios de la presencia de la Federación en las zonas rurales cafeteras como uno de los elementos que contribuye a atenuar los efectos del conflicto. Recientemente, uno de los más eminentes “colombianistas” de Estados Unidos, el profesor Bruce Bagley, de la Universidad de Miami, también destacó en el Miami Herald el importante activo que tiene Colombia en su organización cafetera para un posconflicto. Se trata de análisis de personas documentadas que conocen la realidad nacional.

Desde la perspectiva de la mitigación y adaptación al cambio climático, la Federación y Cenicafé se han convertido en un referente para el mundo del café. Hemos sido invitados a compartir nuestra experiencia en reconversión productiva y de lucha contra la roya en numerosos foros internacionales en Centroamérica, Washington, Oxford y, más recientemente, en la convención de café más importante de Norteamérica donde el caso colombiano para enfrentar la roya se ha vuelto un referente obligado.

Medios internacionales especializados y periódicos de gran relevancia de diferentes continentes del mundo de Norteamérica, Europa, Australia y Asia también han destacado el aporte de la institucionalidad cafetera colombiana para superar estos retos. Es precisamente gracias a estos esfuerzos y políticas que los caficultores nacionales están hoy, a diferencia de sus colegas de otras regiones, en mejores condiciones para aprovechar las positivas cotizaciones que generan las sequías en Brasil y los problemas ocasionados por la roya en Centroamérica y Perú. Países productores que, de paso, se abstuvieron de buscar un culpable institucional a los retos generados por el clima cambiante.

En el campo de la competitividad, las instituciones cafeteras también son modelo. Haber incrementado la productividad gracias a una reconversión productiva que implicó una renovación de más de 2.800 millones de árboles de café claramente llama la atención. Nuestra experiencia en indicaciones geográficas y denominaciones de origen hace parte de estudios de caso en libros recientemente publicados por destacados profesores de mercadeo internacionales. También ya se han escrito dos casos de negocio de la Universidad de Harvard sobre Juan Valdez.

Evidentemente este reconocimiento internacional a nuestra gestión, reconforta por su desinterés y por la seriedad de sus análisis. Cuando los académicos de otras latitudes se interesan por el actuar de la Federación tienen la sana costumbre de documentarse y de estudiar los temas con profundidad y sin pasión, lo que se refleja en juicios ponderados. Se trata de discusiones que se alejan de las caricaturas y los mitos que sobre nuestra institución se alojan en muchísimos observadores domésticos que no se documentan de igual forma o que simplemente atizan el fuego del desencanto con cálculos políticos.

Desde luego que queda aún mucho por hacer en materia de paz, cambio climático y competitividad, así como en muchísimos otros frentes, y que estamos lejos de cantar victoria. Pero también estamos orgullosos de tener los resultados que el mundo valora y que ningún otro país productor de café, que enfrente una realidad similar a la nuestra, puede mostrar.

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Luis Genaro Muñoz *
Gerente de la Federación Nacional de Cafeteros. 

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