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¿De la paz a las drogas?

16 de mayo de 2010 - 08:53 p. m.

No sé cómo agradecerle a Alfredo Molano que me haya mostrado la luz a través de su sesuda columna sobre los Cuerpos de Paz (El Espectador, 16/05/10).

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Me he pasado la vida creyendo ingenuamente que el tráfico de drogas lo habían iniciado, por el lado de la oferta, los contrabandistas samarios y guajiros, seguidos por los poderosos carteles de Medellín y Cali, así como sus sucesores. Pero ahora el revisionismo histórico de Molano me muestra que estaba completamente equivocada: resulta que los iniciadores de este fenómeno destructor también vinieron de EE.UU. disfrazados de voluntarios pacifistas.

En lo personal, llevo casi 25 años durmiendo con el enemigo, pues mi cónyuge (al igual que el 90% de nuestros amigos) también fue voluntario de los Cuerpos de Paz. Primero le correspondió ir a Chad, en el norte de África, donde hubo una guerra civil precisamente cuando él servía en ese país como voluntario, de modo que ahora comienzo a sospechar que seguramente fue mi marido quien inició la balacera en las calles de N’Djamena, la capital, de la cual me dijo que dizque lo habían evacuado.

No contento con el mal que había causado en Chad, se alistó nuevamente en los Cuerpos de Paz, esta vez en Marruecos, productor de hachís por excelencia. ¿Cómo no me percaté antes? ¿Cómo le creí que había sido instructor de soldadura durante tres años en Rabat, Casa Blanca y Marrakesh, cuando en realidad seguramente se dedicó a traficar drogas desde las montañas del Rif? ¿De dónde saldrían esas cartas que por varios años recibió de sus discípulos del taller de soldadura? Son increíbles los trucos que se gastan estos agentes de la CIA (“inteligencia civil”, que dice Molano), porque de eso también se acusa a los Cuerpos de Paz.

Ahora tengo una hija de 19 años, medio gringuita y “torpe” la pobre, que está en la universidad y quien, como su padre, quiere unirse a los Cuerpos de Paz. Apenas supo que iban a volver a Colombia quiso ser la primera en alistarse. ¿Qué maldad tendrá planeada? ¿Qué crímenes irá a cometer en su segundo hogar? (y como es morenita y habla español queda mejor camuflada y de pronto hasta se evita los escoltas…). Si las autoridades quieren impedir que otra plaga como el narcotráfico se cierna sobre Colombia, pueden contactarme para que yo personalmente se la entregue antes de que inicie su labor de destrucción.

 Patricia Ardila. 

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