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Del Ministerio de Defensa

25 de enero de 2009 - 08:16 p. m.

Les escribo sobre la columna “El mito de Sísifo”, de José Fernando Isaza, del pasado 21 de enero. La columna deja la sensación de que las cifras que sustentan el éxito de la Política de Consolidación de la Seguridad Democrática (PCSD) son falaces.

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Vale la pena recordar que el concepto de Seguridad Democrática es un concepto integral, que no sólo involucra variables propias de la operación de las Fuerzas Militares, sino el impacto sobre las variables económicas y sociales del país. Gracias al círculo virtuoso que se ha generado entre seguridad y bienestar, los colombianos hemos recuperado la confianza y el bienestar social, tal como lo evidencian muchos indicadores de actividad económica y social.

En particular, la mencionada columna ignora indicadores claves de los logros alcanzados por la PCSD. Ignora, por ejemplo, que los homicidios registrados a diciembre 31 de 2008 (16.140) fueron los más bajos de los últimos 22 años; que los secuestros extorsivos registrados son los menores en 20 años, así como las acciones subversivas registradas al cierre de 2008, sólo por mencionar algunas variables.

Las cifras de seguimiento a la PCSD que maneja el Ministerio de Defensa Nacional son publicadas mensualmente en nuestra página de internet, bajo el documento titulado “Logros de la Política de Consolidación de la Seguridad Democrática”, el cual invitamos a los lectores a revisar detalladamente.

Comparando las cifras oficiales con las utilizadas por su columnista, no hay claridad sobre la fuente utilizada por el señor Isaza para el cálculo de los resultados operacionales a diciembre 31 de 2008 y al primer semestre de 2008. Adicionalmente, el columnista agrupa dentro del término bajas, tres conceptos radicalmente diferentes, a saber: capturados, desmovilizados y abatidos, lo cual confunde al lector y se presta para sacar conclusiones apresuradas e inexactas.

Es importante precisar que número de capturas no es exactamente equivalente a número de personas, dado que a la misma persona se le puede capturar más de una vez sin que se llegue a la judicialización. Adicionalmente, es importante aclarar que el seguimiento a este indicador busca medir la capacidad de la Fuerza Pública para actuar frente al delito, y no podríamos, desde el Ministerio de Defensa, hacer seguimiento a las acciones del Poder Judicial, cuya independencia respetamos profundamente.

La cifra de desmovilizados, por su parte, recoge a aquellos miembros de los grupos subversivos que por decisión individual o colectiva abandonan voluntariamente sus actividades al margen de la ley y se entregan a las autoridades. Los abatidos corresponden a los subversivos dados de baja en combate, lo cual se establece con el acta de levantamiento del cadáver y la necropsia, realizados por miembros del CTI de la Fiscalía o la Policía Judicial, el acta de defunción y la orden de operaciones del Comandante respectivo.

Confío en que estas aclaraciones podrán ser útiles para los lectores de El Espectador, así como para el columnista José Fernando Isaza, a quien respetamos.

Juan Carlos Pinzón Bueno. Viceministro de Defensa para la Estrategia y Planeación. Bogotá.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

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