Con la intención de responder a las transformaciones que atraviesa el país, el 16 de junio de 2016 se aprobó el nuevo Código Nacional de Policía. A la fecha, la nueva normativa ha recibido 68 demandas, de las cuales sólo 28 han sido archivadas por la Corte Constitucional.
Para propiciar la reflexión sobre aplicación del código, la fundación Fescol y El Espectador junto a la Policía y la Universidad Eafit convocaron a un conversatorio en el Auditorio Fundadores del mencionado centro educativo.
En el debate, moderado por Élber Gutiérrez, jefe de redacción de este diario, participaron Jorge Nieto, director de la Policía Nacional; Mauricio Albarracín, investigador de Dejusticia; Óscar Gómez, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá; Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, y Jorge Giraldo, decano de la Escuela de Humanidades de la Universidad Eafit.
Para el general Jorge Nieto, el Código no sólo es una pieza central en la modernización de la Policía, sino que también es una herramienta para mejorar la convivencia y la cultura ciudadanas.
Ante esto, Mauricio Albarracín, quien desde la organización Dejusticia ha sido uno de los artífices de dos de las demandas contra el nuevo Código, expresó su preocupación por el modo en que la nueva normativa afecta a poblaciones marginadas, como las trabajadoras sexuales y los vendedores ambulantes.
“La policía tiene un rol central en la construcción de seguridad y de democracia. Por eso es importante que su Código no esté en contra de la Constitución”.
Por su parte, el alcalde Federico Gutiérrez expresó su preocupación por la gran inversión que implica aplicar el Código. “Cada vez hay más obligaciones y menos recursos”, dijo el mandatario, quien celebró que marzo fue el mes con menos homicidios registrados en su ciudad desde hace cuarenta años.
Óscar Gómez, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, destacó que en Medellín y su área metropolitana se ha presentado una reducción del 55 % en las lesiones personales. También dio a conocer que el consumo de sustancias alcohólicas y psicoactivas en espacios públicos y pasear perros de razas peligrosas sin medidas preventivas son las faltas más comunes.
Así las cosas, aunque los participantes del foro coincidieron en que la modernización del Código de Policía era una medida urgente, todavía existen preocupaciones en cuanto a su aplicación, no sólo desde el punto de vista jurídico, sino también desde los costos que conlleva su implementación.