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El Embajador de E.U. aclara

15 de mayo de 2008 - 08:59 p. m.

Nos sorprendió con extrañeza y desconcierto el artículo publicado el lunes 12 de mayo pasado, porque no refleja la respuesta dada por el embajador William Brownfield durante la entrevista concedida a ustedes el viernes anterior.

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—Pregunta: ¿Qué tan viable es que la base de Manta sea trasladada a La Guajira, Colombia?

— Embajador Brownfield: “Nosotros tenemos que esperar la decisión final del gobierno de Ecuador. Si deciden finalmente cerrar la operación, entonces el gobierno de E.U. tiene que buscar otro lugar para hacer este trabajo importante contra la droga ilícita y las otras amenazas que confrontan todos los pueblos de la región. En ese momento examinaríamos todas las opciones. Tenemos que mirar criterios como geografía, altura, concentración de la amenaza, etc. Hay posibilidades en la República de Colombia, sin duda alguna. Nuestro Gobierno podría proponer y el anfitrión decidirá si permite ese tipo de colaboración”.

El embajador Brownfield siempre hace una selección muy cuidadosa de sus palabras, especialmente cuando éstas van dirigidas al público en general. Durante la entrevista él nunca usó ni la palabra “Guajira” ni la palabra “base”.

El Espectador tiene la libertad de publicar lo que quiera en un titular, pero no tiene el derecho de atribuirle al Embajador de Estados Unidos declaraciones que jamás ha dicho. Por tanto, les solicitamos proceder inmediatamente a realizar la debida corrección.

Edward Loo, consejero de Cultura y Prensa (e). Bogotá.

N. de la D.: Las palabras “Guajira” y “base” incluidas en la pregunta nunca fueron atribuidas al Embajador Brownfield.

Fe de erratas

Los felicito por haber vuelto a la cotidianidad del oficio y les deseo la mejor de las suertes en este nuevo proceso de El Espectador. Solamente quería comentar que en el periódico del pasado 13 de mayo, en la página 15, hay una foto enorme de Freddy Rincón celebrando su gol ante Alemania en el Mundial de Italia 90.

Habríamos quedado muy honrados si la foto llevara mi crédito como autor y el de la Casa Editorial El Tiempo, propietaria de esta foto, que es uno de nuestros mejores documentos del periodismo deportivo y con la cual gané concursos en su momento. Tan es así, que 18 años después merece una reproducción de ese tamaño en la cual se ve claramente que no es procesada de la original.

José Clopatofsky. Bogotá.

* * *

Afirman erróneamente que el columnista Paul Krugman es profesor de Stanford. En realidad, Krugman ha sido ya por más de una década profesor en el departamento de Economía de Princeton. Un pequeño pero significativo error. Gracias.

Carolina Hernández. Bogotá.

Vejez con futuro

Cobertura, reflexión, debate, pluralidad y crítica son algunas de las muchas posibilidades que recuperan vida en Colombia con el resurgimiento diario de El Espectador, un evento que relaciono con el artículo de Ana María Durán titulado “El mundo se arruga”, incluido en la página 20 de la edición del miércoles. Ciertamente urge afrontar el envejecimiento de la población mundial, y ello implica ‘resignificar’ la ancianidad para restringir el aciago absolutismo ‘juvenilista’ que la publicidad impuso al mundo contemporáneo. Hace más de dos siglos, John Arbuthnot advirtió el problema cuando consignó: “Los valores de nuestra sociedad están corrompiéndose por la insistencia de la publicidad en la ecuación: juventud igual popularidad, popularidad igual éxito y éxito igual felicidad”.

Dichas palabras ganan cada vez más fuerza, pues, debido a la expansión de la frontera existencial, los adultos mayores, mujeres y hombres, están emergiendo en todo el mundo como un millonario grupo de entre 60 y 80 años a quienes hay que dotar de capacidad productiva so pena de un colapso en el sistema pensional.

Por ende, la auténtica vejez comienza sobre la octava década; es más, pronto el centenario no será un individuo infrecuente. En consecuencia, el futuro está en la senectud, a propósito de la cual insignes personajes dejaron profundos pensamientos. Hay dos que asocio con la gran satisfacción que hoy nos brinda El Espectador: primero, el del titán del cine sueco, Ingmar Bergman, para quien “envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”, y segundo, el de Madame De Staël, aquella mujer que marcó los gustos de Europa a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, para quien “cuando una noble vida ha preparado la vejez, ésta no constituye el declive que aparenta, sino los primeros días de la inmortalidad”. Así, pues, a sus venerables 121 años de edad, El Espectador ha vuelto, démosle la bienvenida poniéndonos de pie ante sus canas.

Alfredo Gutiérrez B. Bogotá.

Cultura…más que diversión

No me gusta que las noticias culturales se mezclen con lo que la vida light ha dado por llamar "entretenimiento". Es muy dura la lucha de los trabajadores de la cultura por convencer a la gente de que hay valores culturales en la pintura, la escultura, el teatro, el cine y las demás artes, además de la telenovela, las revistas del corazón, los resultados de la fecha futbolera y el número en el que cayó el baloto. No es que todo esto no sea "cultural". Pero hay diferencia. Una cosa es la chicha y otra es la limoná.

Roco Amador. Bogotá.

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