Conozco y admiro el criterio editorial de El Espectador al dejar en libertad a sus columnistas para escribir. Pero pienso que en el tema de diagramación, titulares y terminología podrían hacer más.
Muchos sabemos que el cambio de terminología de “paramilitares” a “bacrim” es simplemente una estrategia para tapar el fracaso de una política, o que de eufemismos estamos llenos como llamar “falsos positivos” a “crímenes de Estado”.
Sería muy diferente si El Espectador “trabajando en bien de la patria con criterio liberal” llamara las cosas por su nombre. Los panfletos los envían “paramilitares”, no “bandas emergentes”. Los asesinatos de nuestros jóvenes son crímenes de Estado, no falsos positivos.
Carlos Antonio Ruiz Gómez. Buenaventura.
Referendos en tiempos de crisis
Al ministro Valencia Cossio le parece extraña la realización de un referendo que pida la pena perpetua para los violadores de niños, pero le parece normal un referendo que posibilite nuevamente la modificación de la Constitución para una segunda reelección del presidente Uribe. Este hecho me ha llevado a pensar el asunto desde una perspectiva económica.
Cada nuevo cambio en la Constitución conlleva una serie de costos que podríamos evitar si el cambio en el texto, que están proponiendo los uribistas, no sólo se refiere a cambiar el término elegido por ejercido, sino que además incluye el término indefinidamente. ¿Por qué esto significaría un ahorro tan necesario en épocas de crisis económica?
1. Recolectar firmas tiene un costo muy alto. 2. Transportar las firmas no cuesta menos. 3. Los honorables parlamentarios nos cuestan una cifra bastante alta a los colombianos, y su tiempo está dedicado únicamente a este tema.
La suma de estos ítems daría tal vez para una carretera en el Choco, tal vez para resolver problemas de los desplazados (o migrantes según el doctor José Obdulio Gaviria). Por esto, y porque es muy seguro de que dentro de cuatro años estaremos nuevamente frente a un referendo reeleccionista, me permito sugerir que al igual que el presidente Chávez, el presidente Uribe proponga en ese articulito que van a modificar su reelección indefinida. Hay que ahorrar.
Patricia Sampedro. Bogotá.
Fe de erratas
El Espectador rectifica una información publicada el día de ayer en el artículo “EPM, modelo con energía”. La cifra destacada de $1,3 billones corresponde a las utilidades de EPM durante 2008. De ese monto la empresa le transfirió el 30% a Medellín, que es dueña de la totalidad de EPM.
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