En la pasada Audiencia Pública sobre la represa de Hidrosogamoso se demostró por parte de investigadores calificados que dicho proyecto está sustentado en informes hechos a la carrera y apoyado en débiles propuestas para responder al inmenso daño socioeconómico y ambiental que ya empezó a generar.
Por ejemplo, en el informe sobre el inventario de fauna y flora, se habla de que en la Serranía de la Paz, parte importantísima del Parque Nacional Natural de Yariguíes, zona agredida por el megaproyecto, sólo existen dos especies de mamíferos, ratones ellos. No se nombran los tigrillos, las aves exóticas, algunas de ellas en peligro de extinción, o los micos que perderán su hábitat. Lo mismo sucede con la flora; también hay allí especies en peligro de extinción que desaparecerán.
Los señores de Isagén, propietarios del proyecto, aseguran que la productividad de las 21.000 y pico de hectáreas afectadas va a crecer, cuando va a suceder exactamente lo contrario: como el clima de la región va a cambiar drásticamente debido al inmenso espejo de agua que se crea, y como dijeron los venidos desde San Vicente, los cultivos del mejor cacao de Colombia se van a arruinar por la humedad creada artificialmente. El alcalde de Betulia nos contó que la mitad de las tierras del municipio serán inundadas; desaparecerán bajo las aguas las mejores de la región.
No se presentan informes geológicos; la zona está muy cerca de la falla de San Andrés; en Los Santos tiembla todos los días: un temblor de cierta intensidad provocaría una inmensa tragedia. Dicen los campesinos que la zona a inundar situada entre La Renta y La Peña es tan frágil, que una vez anegada, el aluvión sofocaría la presa al poco tiempo.
En algunos países ya están prohibidas las represas, por el daño que causan al ambiente, el cual no se compensa con los pocos años de vida útil de las mismas. Descentralizar la energía es descentralizar el poder: se pueden hacer microrepresas, se puede acudir a verdaderas energías alternativas, en el trópico tenemos 12 horas de buen sol, y 24 horas de viento. Recordemos que el primer acto de gobierno del presidente Obama fue asignar fondos para energías alternativas en Suramérica.
El gobernador Serpa dijo, al despedirse, que conoce y ama estas tierras , víctimas del megaproyecto. Que si logra convencérsele de lo negativo de la obra, es capaz de pararla. Pero que todavía cree que hacerla es el querer de los santandereanos. Lo era, diríamos, hace 40 años, cuando no se hablaba de ecología, cuando se creía a ciegas en el modelo de “desarrollo” occidental, lanzado a la “conquista de la Naturaleza”, sin medir las consecuencias, las mismas que estamos empezando a experimentar y que se agravarán a medida que se sigan construyendo proyectos fatídicos como este de Hidrosogamoso.
Claudio Beltrán Q. Bogotá
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