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La obra de Cervantes

22 de abril de 2009 - 09:59 p. m.

La Galatea (1585), del género bucólico, y Trabajos de Persiles y Sigismunda (1616, publicada póstumamente en 1617), de aventuras, al comienzo y al final de la actividad literaria del autor, con el Quijote (1605 y 1615) y Novelas ejemplares (1613; se suele añadir La tía fingida, descubierta en 1788, de autenticidad discutida); las obras teatrales El trato de Argel (1582), Numancia (1582) y Ocho comedias y ocho entremeses nuevos (1615), la obra poética Viaje del Parnaso (1614, en la que confesó que el Cielo no quiso darle la gracia de ser poeta), y algunos poemas de circunstancias, constituyen la creación literaria de Cervantes (Alcalá de Henares 1547, bautizado el 9 de octubre – Madrid 1616, 23 de abril).

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Las primeras armas en las bellas letras las esgrimió en el ámbito de la poesía, con unas redondillas, un soneto y una elegía que dedicó a la muerte de la reina Isabel de Valois (1568), y en La Galatea incluyó su Canto de Calíope, en octavas reales, poema también de carácter académico, y escribió algunas composiciones menores, entre las cuales figuran la Epístola a Mateo Vásquez (1577, escrita durante su cautiverio en Argel, considerada por los eruditos una de las mejores poesías que escribió, según Federico de Onís), el sarcástico soneto dedicado al duque de Medinasidonia (1596), el irónico soneto con estrambote Al túmulo de Felipe II (1598), el gracioso romance Hermosita, hermosita de La Gitanilla y el soneto A un valentón.

Considerado el mejor novelista de la historia literaria española y una cumbre de la literatura universal, sobre todo por el Quijote, que llevó su fama a todos los rincones del mundo y le valió el miramiento de creador de la novela moderna, cumpliéndose la predicción de Cervantes de que no habría “nación ni lengua donde no se traduzca”. Tengamos siempre en cuenta a Antonio Machado: “Escribir para el pueblo es escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla, tres cosas inagotables que no acabamos de conocer. Escribir para el pueblo es llamarse Cervantes, en España; Shakespeare, en Inglaterra; Tolstoi, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra”.

 Jaime Naranjo Orrego. Filandia, Quindío.

La Universidad del Atlántico

El departamento del Atlántico merece tener una universidad pública igual a la Nacional, la del Valle, UIS y la de Antioquia, que sí son universidades completas. No como la del Atlántico, que es incompleta porque le faltan muchas facultades. No tiene medicina, odontología, sicología, bacteriología, agronomía, geología, antropología, topología, fisioterapia, zootecnia, comunicación, ingeniería de petróleos, de sistemas, pesquera, forestal, metalúrgica, de transporte, finanzas y muchas otras facultades.

La pregunta que nos hacemos los atlanticenses es quién tiene la culpa de no contar con una universidad realmente completa. La respuesta es clara: son aquellos que los atlanticenses elegimos cada cuatro años al Congreso. Queremos una universidad igual a la de Antioquia.

 Efraín Peña Sulbarán.  Sabanalarga.

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