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Las lecciones de 2011

02 de enero de 2012 - 05:25 p. m.

El 2011 no fue positivo para los mercados financieros. Al inicio del año, los activos registraban alzas continuas alentadas por la inercia de la recuperación económica global; no obstante, una serie de eventos, algunos sorpresivos y otros evitables, llevaron al índice global MSCI ACWI a caer un 7%.

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El principal culpable fue la prolongación, ramificación y profundización de la crisis europea, para la cual la misma UE no estaba diseñada para responder y hoy prueba sus estructuras. A ello debemos añadir shocks adicionales como la volatilidad del precio del petróleo, la tragedia en Japón, el pobre manejo del debate de la deuda norteamericana, el debilitamiento del sector inmobiliario en China, entre otros.

Algunas lecciones de 2011 son estructurales: se debe aceptar y mantenerse preparados a que la explosión de burbujas crediticias tengan consecuencias de largo plazo; y que es sumamente difícil para los analistas y gestores financieros tradicionales incorporar en sus visiones las acciones —o inacciones— a nivel político, como se observa en Europa y EE.UU. Otras tienen un carácter mas inmediato, como en el manejo de portafolios en los próximos meses, especialmente si se considera un escenario base en que el entorno de inversiones se mantendrá volátil y el crecimiento global menos dinámico.

Entre ellas sobresale que tanto EE.UU. como el dólar son relevantes en las carteras de inversión, ya sea por mérito propio o por torpeza ajena, como lo evidencian los retornos absolutos de su deuda como el rendimiento comparativo de su mercado accionario. Además, existen oportunidades en empresas “large-cap” y “mega-caps”. Las firmas de gran tamaño tienen plataformas de negocios globales, balances más sólidos y mejores condiciones de financiamiento.

Por otro lado, el oro se viene consolidando en las carteras de inversión tradicionales en muchas partes del mundo, en parte gracias a los ETF, cuyo inventario total de 1.400 toneladas es uno de los mayores conocidos.

Evidentemente los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros pues, por ejemplo, es difícil pensar que sectores como servicios públicos o salud generarán nuevamente retornos de dos dígitos en 2012, o que las acciones emergentes se mantendrán castigadas nuevamente. Por ello, debe recordarse que mantener una plataforma de inversiones bien informada, diversificada y con espacio de maniobra, es la mejor defensa frente a episodios de pánico o alta volatilidad.

Miguel Ángel Zapatero, director de ventas de iShares para Suramérica (excepto Brasil).

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