El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Retrocesos imperdonables

10 de noviembre de 2009 - 09:05 p. m.

HACE 10 AÑOS LA MUJER COLOMBIAna tenía una de las tasas de participación laboral más altas de Latinoamérica; de hecho, Colombia fue uno de los primeros países en alcanzar el 50% de mujeres inmersas en el mercado laboral.

PUBLICIDAD

A partir de los años 70, Colombia era tenida como un referente en la Región en cuanto a avances en los asuntos de género, pues se logró una importante conquista de espacios en el sector financiero y en la tecnocracia, donde la mujer preparada asumió con gran competencia la dirección en los niveles técnicos de diversos gobiernos.

Pero en lo corrido de este siglo, esta tendencia ha sufrido un importante deterioro: una primera etapa caracterizada por el estancamiento en los avances y una segunda en la que se hace evidente el retroceso y pérdida de los espacios alcanzados.

Lo primero que debemos cuestionar las mujeres del país, es la pérdida de institucionalidad. La política de género se ha relegado a una Consejería Presidencial a la que se le quitaron los recursos y que carece de fuerza para exigir que exista perspectiva de género en las políticas del Estado.

Colombia ha descendido seis puntos en el índice de diferencias de sexo de 2009 al pasar de la posición 50 a la 56. Este informe revelado por el Fondo Económico Mundial, compara las oportunidades y opciones económicas, el poder político, la educación y el acceso a la sanidad de hombres y mujeres de 134 países. Pero la cifra preocupa aún más cuando se trata el tema de la participación política, pues allí nos ubicamos en el deshonroso puesto 113 al igual que la República del Congo, siendo el país latinoamericano con más baja puntuación.

En este panorama de involución, nos enfrentemos a la preocupante situación en que queda el porcentaje de participación política de la mujer en la conformación de las listas a corporaciones públicas.

Y es que el aumento de la participación política femenina forma parte de un compromiso mayor asumido por Colombia en las metas del milenio. El objetivo es incrementar al 30% su presencia en corporaciones públicas en 2015, pero aún estamos lejos si tenemos en cuenta que en la actualidad, a pesar de que la mujer representa el 52% de la población y de los electores, son el 14% de las concejales, el 17% de las diputadas y el 12% del Congreso.

Los indicadores de género son los que tienen menor presencia y menos recursos según lo advierte el PNUD en sus mediciones del informe de desarrollo humano. Por ejemplo, resulta imperdonable el hecho de que el país esté perdiendo la lucha para reducir los niveles de embarazo adolescente —mujeres de 15 a 19 años que han sido madres o se encuentran embarazadas—.

Este marcado retroceso no tiene ninguna justificación. La mujer colombiana tiene que despertar, reaccionar, ser consciente del deterioro y salir a defender con fuerza los logros que quedan. Y en este objetivo hay que ser contundentes en el rechazo de posiciones como las del Procurador que de prosperar se perderían décadas completas. Después de haber liderado la apertura de tantos espacios en América Latina no se puede permitir que posturas retardatarias cierren la puerta de las nuevas generaciones.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias