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Rumbos

15 de abril de 2014 - 12:14 a. m.

Dos regímenes totalitarios afines, ambos con importantes componentes nacionalistas, el cubano y el venezolano, están tomando caminos diferentes.

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Según se puede observar desde afuera, Venezuela cada día utiliza mas la fuerza y la arbitrariedad para contener y debilitar a la oposición: concentra y combina los poderes ejecutivo y judicial para neutralizar figuras prominentes que se oponen al regímen de Maduro, como María Corina Machado o Leopoldo López, utilizando mecanismos que no están a disposicion de los jefes de estado en regímenes democráticos balanceados. Ante la falta de capacidad del gobierno venezolano de reconocer que las manifestaciones y protestas se originan en la catástrofe económica del modelo Chavista que afecta a la mayoría de los venezolanos y ante su incapacidad de resolver los problemas, Maduro decide seguir la línea autoritaria nacionalista, también utilizada por décadas en Cuba: reprimir, reprimir y reprimir.

Mientras tanto, sus buenos amigos cubanos, con un andamiaje represivo de las libertades individuales ya bien montado, están en otro tema muy diferente, se encuentran buscando caminos para abrir la economía.

En los últimos años, y en particular luego del período especial, durante el cual las consecuencias de la falta de financiamiento por parte de la Unión Soviética mostaron la fragilidad del sitema cubano, los isleños han buscado la manera de crear mercados y abrir la isla a la inversión extranjera, manteniendo el régimen y el poder político.

Brasil invirtió en la construcción del puerto de Mariel seiscientos millones de dólares. Hay inversiones recientes en fibra óptica que viene desde Venezuela. Progresivamnete, han introducido cambios que permiten mayores libertades de transacción y acceso a mercados dentro de la isla. Están haciendo esfuerzos por canalizar las capacidades individuales y colectivas hacia iniciativas de asociatividad, por ejemplo a través de acceso a la tenencia de la tierra para fines prodctivos en áreas rurales. En el 2011 introdujeron una nueva política de préstamos, para tratar de incentivar la demanda interna. Los prestamos tiene un plazo de pago cuyo tope máximo son diez años. Eso si, Cuba mantiene el control y la represión propias del sitema comunista. A muchos cubanos, en pleno siglo XXI, ni siquiera se les permite el acceso a internet o a tener una dirección de correo electrónico.

¿Piensa Cuba que puede seguir el camino de China? Probablemente.

Por su lado la Venezuela de Maduro hace énfasis en destruir lo poco que queda de su sistema económico: hipotecó los flujos de caja del petróleo y sus indicadores muestran una debacle: la inflación pasó en de un 20.1% en el 2012, a 56.2% en el 2013; las reservas internacionales se redujeron de 29.890 millones de dólares en el 2012 a 21.485 en el 2014. El PIB pasó de crecer 5.5% en 2012 a 1.6% en 2013 y solamente en el cuarto trimestre del 2013 la manufactura tuvo una contracción de 17.9% . El gobierno ahoga a los medios de comunicación de oposición, los periódicos, no tienen papel para imprimir.

Los diálogos de esta semana entre el gobierno y la oposición son un buen comienzo, siempre y cuando exista disposición real de ambas partes de resolver los problemas en función de los ciudadanos. Eso está por verse.

Le haría bien al gobierno de Maduro, entender que está tratando de seguir el camino que sus amigos cubanos están tratando de deshacer, porque fracasaron en el mismo intento en el cual él hoy, persiste tercamente.

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