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El experimento de la legalización arranca

06 de enero de 2014 - 05:00 p. m.

Con gusto parecía anunciar el senador Juan Carlos Vélez que el 1º de enero “hubo 37 muertos por sobredosis de marihuana en Colorado, USA, después de la legalización de esta” (sic). El tuit de la noticia falsa fue borrado.

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Estaba basado en una noticia de un medio satírico de EE.UU. En realidad nadie murió el 1º de enero en Colorado por sobredosis de marihuana, a pesar de que las 37 tiendas que abrieron por primera vez en la historia para vender marihuana para uso recreativo tuvieron largas filas afuera de sus puertas y ventas récord. En realidad, no se conoce ni un solo caso de muerte por sobredosis de marihuana, en ningún lado.

Pero el tuit de después de la noticia falsa de Vélez fue peor: “Lamento que noticia de sobredosis de marihuana no sea cierta, pero insisto que liberar consumo no es conveniente para nuestra sociedad” (sic). El tuit de después de la noticia falsa también fue borrado.

Digamos que lo de “lamentar” que las sobredosis no fueron ciertas fue sólo un desliz verbal del senador Vélez, el mismo que junto al entonces representante a la Cámara Nicolás Uribe lideró desde el Congreso la obsesión del expresidente Uribe por penalizar la dosis personal en Colombia. Digamos que la insistencia de Vélez sobre la inconveniencia de legalizar el consumo de marihuana está basada en una preocupación genuina por los efectos nocivos de la medida. Digamos que la cruzada de los Vélez y los Uribes en contra de la legalización de la yerba no está basada en meras taras conservadoras, en ideas preconcebidas y dogmáticas de una sociedad de órdenes fijos, tanto en quién manda a quién como en quién se mete qué.

Si es así, Vélez, Uribe y Uribe tendrán este año un encuentro con la realidad. Además de Colorado, el estado de Washington (el de la Costa Oeste, no Washington DC) y Uruguay implementarán sus leyes que legalizaron la marihuana para consumo recreativo de mayores de edad.

Con tres modelos distintos, la idea que hace mucho venimos impulsando —que los efectos de legalizar (al menos la marihuana) no serán peores que los de penalizarla— tendrán respuestas con hechos.

No será simple cuestión de declarar éxitos o fracasos. Habrá que evaluar qué tan bien funciona el modelo de mercado libre que propone Colorado, que abrió un mercado regulado sobre todo por la demanda de los consumidores, frente, por ejemplo, al del estado de Washington, donde se estableció una cuota de producción mensual, en un mercado regulado por los productores y el Gobierno.

Del caso uruguayo será interesante ver cuánto se riega el mercado legal a otros países y qué repercusiones tiene para el país, en términos de sus compromisos internacionales, el hecho de entrar en violación de las convenciones internacionales sobre drogas.

Finalmente, hablando desde el lado de quienes hemos insistido en las fallas de la prohibición, habrá que estar dispuesto a aceptar los fracasos de la legalización, si llega en efecto a ser el caso, con la esperanza de que los contradictores hagan lo mismo.

@danielpacheco

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