Año malo el 2011. Según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el Comité de Protección de Periodistas (CPJ por su sigla en inglés) y Reporteros sin Fronteras (RSP), el número de periodistas asesinados creció con respecto al año anterior. Los informes de estas organizaciones de defensa de la libertad de prensa dicen que los países más peligros fueron Paquistán y México y las regiones Medios Oriente y América Latina.
De acuerdo con la SIP en América Latina fueron asesinado 24 periodista. De estos 7 lo fueron en México, 5 en Honduras, 4 en Brasil, 3 en Perú, y uno en Colombia, El Salvador, Guatemala, Paraguay y Republica Dominicana respectivamente. El Comité de Protección de Periodistas registra una cifra menor de periodistas asesinados en México (3) pero mantiene una suma importante de personas asesinadas allí y en el hemisferio dedicadas al periodismo pero que no ha confirmado aún que efectivamente fueron muertas por motivos de su profesión y por lo cual no las incluye en la nómina. Según voceros de esta organización en esta lista tiene 35 nombres aún sin determinar la causa de su asesinato. Esta sería la razón de por que para RSF los periodistas asesinados en el mundo este año fueron 66 y para el CPJ 43.
Y hay otros números. Según RSF hubo 1044 periodistas detenidos e interrogados, 1959 agredidos y amenazados y 71 secuestrados. Pero esto no es lo peor: lo peor es que la mayoría de los asesinatos, más del 95 %, permanecen impunes.
¿Por qué?
Una mínima parte de ellos por impotencia de los gobiernos y la inmensa mayoría por miedo, complicidad, corrupción, indiferencia y beneplácito, o una combinación de todas estas lacras, de los gobiernos. La pregunta que hay que hacerse es ¿por qué fueron asesinados esos periodistas? No para robarlos. ¿Qué les iban a robar? Fue para que no informaran. Para que no le dijeran a la gente que es lo que pasa.
Y este año 2011 ha sido rico en otro tipo de crímenes. De otro tipo de atentados contra la información, para que la gente no se entere de lo que está pasando. Para que no sepa lo que hacen los que están en el poder. Por ejemplo el Comandante Hugo Chávez, con pleno poderes legislativos firma convenios secretos que comprometen el futuro de la nación venezolana, al tiempo que clausura radios y maneja la justicia para cerrar la única empresa de TV independiente y para acallar la prensa.
El inefable Rafael Correa quiere en un solo acto desterrar un periodista crítico, cerrar un diario independiente y enriquecerse y mediante un juez a su orden manda a la cárcel al periodista que escapa al exilio y le aplica una multa de 40 millones de dólares a su favor personal al diario y sus directivos y además pone en marcha una ley mordaza. En Argentina Cristina Kirchner instaura el monopolio del papel de diario en un régimen de control de la prensa que supera incluso al existente en la peor época del PRI en México.
La cuestión es que la gente no sepa o que sepa lo que el gobierno quiere. Y que los periodistas no molesten ni se pongan cargosos. Fue un año malo el 2011. Las perspectivas para el 2012 no pintan muy buenas, pero puede que la tortilla se vuelva. Crucemos los dedos.