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Hay que remar

11 de mayo de 2012 - 01:01 p. m.

Paris. “Europa podrá salir de la crisis cuando empiece a llamar las cosas por su nombre“, me dijo hace unos días un banquero italiano, quien me puso pena de divulgar su nombre. “Hoy somos los responsables de todo y los mayores delincuentes y no debemos hablar“.

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“Pero fíjese;  se contrapone equilibrio fiscal, a lo que se descalifica como recortes, apriete o otras disquisiciones populistas y demagógicas, con crecimiento. Como si pudiera haber crecimiento con despilfarro, que fue lo que  produjo  la crisis de hoy“. “Ahora dicen que Francia dio un giro a la izquierda, todo es un continuo autoengaño“.

En gran medida tiene razón. En las primarias francesas, entre Sarkozy, la derechista Marine Le Pen y el centrista François Bayrou, lograron el favor de mas del 54% del electorado y en la segunda vuelta  François Hollande le gana a Sarkozy con el 51.63 %,  con una diferencia de menos de 4 puntos, para lo cual contó con el  voto de Bayrou y el notorio interés de Le Pen y sus electores de que el presidente “despareciera“del mapa político. Es apresurado, entonces, hablar de vuelco a la izquierda. Los franceses votaron en contra de la reelección, un poco hastiado del estilo “Sarko“,  y endulzados por una difusa propuesta del candidato socialista que hablaba de crecimiento por sobre la austeridad, o no solo de austeridad. Y da la sensación que los franceses lo hicieron más como una expresión de deseos- es lo que dicen los números- y no como unos sueños locos, que es lo que delatan los resultados de las elecciones griegas, celebradas en  la misma fechas.

Y es natural que la gente sueñe y aspire  a no perder lo conquistado o mantener o en su caso recuperar su bienestar con el menor sacrificio. Pero eso no siempre es posible y menos cuando hay crisis. La primer tarea de los dirigentes políticos y de los gobernantes debería ser decírselo. Ser sinceros, tanto desde el gobierno como desde la oposición, y no generar nuevas y falsas expectativas. Son muchos, demasiados, los que mienten, los demagogos y los irresponsables. Pero no son pocos los que simplemente no saben o no están capacitados y el problema los supera cuando no pueden hacer funcionar “la maquinita“de hacer dinero. En la zona euro esa chance no existe.

Uno puede movilizarse de diferentes maneras en un bote. Una es con un motor fuera de borda, para lo cual hay que tener ahorros, capital propio o ingresos provenientes de algún lado para el motor y el combustible. Pero no siempre hay capital, ni crédito, ni prestamos, ni inversores. Otra opción en ponerle una vela y que sople viento a favor, porque para que navegue tiene que haber brisa, viento. No funciona un bote a vela poniendo un ventilador en el asiento de popa apuntando a la vela, que esto es lo que  creen muchos políticos y se lo hacen creer a mucha gente. Así sería muy fácil navegar, pero no funciona.  La formula que nunca falla es la de ponerse a remar. Y a remar todos; exige esfuerzo, pero cuantos mas reman, el esfuerzo en definitiva es menor, mas rápido se llega a donde se quiere ir y además es mas fácil identificar a los que no reman y así sacárselos de encima y echarlos al agua de una vez por todas.

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