Hermann Tertsch es un reconocido periodista y analista español. Escribe en el diario madrileño ABC. Anteriormente, durante muchos años, cuando yo lo conocí, trabajó en El País de Madrid. Fue corresponsal, columnista y ejerció otros importantes cargos en el diario de los Polanco.
En una de sus últimas columnas en ABC (el pasado jueves 25) refiriéndose a las gestiones y discursos del presidente español, Jose Luis Rodriguez Zapatero en su periplo por la ONU y los EEUU, escribió: “…es implacable. Condena firmemente toda violación de los derechos humanos en Estados Unidos y en la Italia de Berlusconi. Menos atención presta a esos mismos derechos en Cuba, Rusia, China. Al fin y al cabo, uno no puede abarcarlo todo.”
También al Comité para la Protección de los Periodistas inquieta esa conducta -“de no poder abarcarlo todo”- del presidente español y dada su estancia en los EEU y que iba a tener reuniones con mucha gente importante, le reclamó por carta que exija a Cuba la liberación, sin más demoras ni excusas, de 22 periodistas independientes presos en las cárceles castristas desde hace cinco años. Estos están condenados, con penas que van de 14 a 27 años, por haber cometido el delito de informar en forma independiente.
Ya hace unos meses el CPJ (por su sigla en inglés), reconocida y respetada organización que tiene su sede en Nueva York, había hecho un planteo similar a Rodriguez Zapatero, quien se ha erigido en el mayor promotor del régimen cubano y en esa tarea logró que la Unión Europea levantara las sanciones que mantenía contra el gobierno de Castro por sus violaciones a los derechos humanos. Fue un triunfo del español el que marco como hechos positivos el que Cuba estuviera dispuesta a firmar las convenciones universales sobre derechos humanos – 40 años después de creadas- y la liberación de media docena de periodistas, es su mayoría muy enfermos y que solo representan un 20 % del total de los que continúan encarcelados.
El CPJ reconoce los esfuerzos del gobierno español pero entiende que por los pocos avances concretados tras la decisión de la UE de levantan las sanciones, ahora se le debe exigir a Cuba la inmediata liberación de todos los presos políticos, incluidos los periodistas. En la carta le recuerdan a Zapatero que Cuba, después de China, es el país del mundo donde hay más periodistas presos y afirman tajantemente que: “. El gobierno de Cuba no debe ser recompensado por su estrategia cínica de liberar a un puñado de disidentes a cambios de mejores relaciones internacionales”.
Carlos Lauria, alto directivo del CPJ, consultado al respecto, enfatizo en que “hay que terminar con las medias tintas”, y en que “no se puede tolerar ese juego de cambiar vidas humanas por cooperación y ayuda”. En el último informe del Comité sobre la situación de los derechos humanos en Cuba se recoge la denuncia de uno de los lideres independientes quien afirma que los Castros usan “los presos políticos como moneda de cambio con la Comunidad Internacional”, al tiempo que advierte sobre el riesgo de que ese diálogo que promueve España se transforme en una “cortina de humo para tapar la realidad de que no hay avances sustanciales en materia de derechos humanos”.
Notoriamente el régimen cubano utiliza a los periodistas como una mercadería de intercambio y de hecho el presidente español es su principal gestor en ese increíble trueque. Según ese último informe del CPJ, los periodistas presos reciben un trato inhumano. Se relata allí que en los lugares donde están recluidos “el agua potable está contaminada con materia fecal y la comida está llena de gusanos”.
El gobierno de Rodriguez Zapatero, en cambio, dice que la situación ha mejorado. Para fundamentar sus dichos sería bueno que informara a la comunidad internacional qué era lo que los periodistas bebían y comían antes de esa mejoría.