Si puede, lea esto. Una persona cercana al entorno de mi pareja y mío me comentó que a su padre le acababan de decretar un cáncer en proceso de metástasis, irreversible.
Un hombre ilustrado, ingeniero y con muy buena cabeza. Su hija lo acompaño a esa cita con el destino. El médico, después de analizar los exámenes, les tenía los resultados:
Cáncer expandido. Punto de no retorno. La vida mostraba esa inevitable debilidad de estar vivo. Conversé con su única hija. La noté muy tranquila. Me dijo:
“Estamos bien. Mi padre tiene paz, no sufre, ha arreglado lo necesario para no dejar ni un solo problema. A mi hijo (su nieto) y a mí nos trasmite la paz de quien se siente listo para emprender el camino hacia otro destino.”
Muchas veces nos llenamos de teorías y esquemas para demostrar lo importante que somos, nuestra imagen que cuidar y el resto de supuestas soluciones de felicidad que, según nos dicen, son las que valen.
Y añadió: “Estamos firmando, en conciencia clara, todos los papeles para la eutanasia. Él no quiere verse lleno de enfermeras, ni impedido de funciones que degraden al ser humano. Cuando sea el momento, no quiere dolores ni cuentos extraños. Yo, finalmente, seré parte del entorno autorizado que permita ese último paso. Estamos contentos de afrontar la realidad. En este momento nadie sufre, simplemente tenemos control de cómo se “dormirá” dignamente.”
Cómo hace poco hubo en Colombia un debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido, el tema de esta nota describe una realidad de primera mano que me tocó el alma.
La ley holandesa desde el 2002 permite la eutanasia. Puede conseguir información en español en: http://www.minbuza.nl/binaries/content/assets/minbuza/es/import/es/los_paises_bajos/sobre_los_paises_bajos/cuestiones_eticas/qa-euthanasie-spaans-2011.pdf
Para terminar con la trascendencia del tema, sensible para todos, hice un You Tube con algo radicalmente diferente: un loro que “ayuda” en un bar en la estación de trenes de Ámsterdam.
Que tenga un domingo amable.
Enrique Aparicio Smith – Holanda, agosto 2015