Murió hace 500 años, en 1517, época donde el Renacimiento entraba con fuerza. El tema religioso dejaba de ser prioritario y la figura del hombre pasaba a primer plano.
Se trata de El Bosco. Su ciudad natal, Den Bosch, ha echado la casa por la ventana para conmemorar su fallecimiento reuniendo obras directamente pintadas por él o por sus discípulos que se encuentran en los museos mas importantes del mundo.
El día tenía las trazas del invierno que poco a poco se va despidiendo para dar paso a la primavera. El tren que tomamos se tardó dos horas en llegar a la ciudad de nuestro pintor. Luego un pequeño bus que da el servicio gratuito por el centro histórico nos dejó frente al museo que exhibe las pinturas. En este mismo sitio se había organizado una exhibición previa a la inauguración para que los representantes de prensa pudiéramos apreciar, sin público, las obras que se presentarían oficialmente. En unos salones bien distribuidos y con una organización impecable tuvimos la oportunidad de apreciar los trabajos que seguramente va a ser muy difícil verlos otra vez todos reunidos.
Para dar una explicación sin complicaciones, el You Tube muestra una serie de pinturas, ya sean de El Bosco o de alguno de sus discípulos. Las hay con temas costumbristas y religiosos, inspiraciones muy especiales que incluyen al cielo e infierno, hasta leyendas de una santa.
En la parte eminentemente religiosa está una coronación de espinas, que se creyó que era una pintura directa del Bosco, pero a la postre la catalogaron como pintura de su taller.
También trajeron una copia del Jardín de las Delicias, hecha por uno de sus discípulos. El original está en el Museo del Prado en Madrid. A mí me parece que la gente en la escena central está divirtiéndose bastante.
El artista y su gente del taller tocaron ciertos temas costumbristas. Por ejemplo si usted se la pasa en la calle hablando solo y diciendo pendejadas, Dios no lo quiera, la sociedad va a decir que “fulanito está loco” pero si usted hubiera nacido hace 500 años en Den Bosch la gente hubiera dicho que tenía una piedra en la cabeza. Así las cosas, no iría donde un siquiatra sino donde un piedrólogo para que le sacara la piedra que le ocasionaba la locura. Ver obra del taller del Bosco en You Tube.
Otro cuadro que me llamó la atención fue el de Santa Wilgefortis. Según cuentan esta mujer católica, hija de un rey pagano, quería escapar de un matrimonio no cristiano al que su padre quería obligarla. Ella rezó a Dios para que le diera una mano y la salvara. La ayuda consistió, oigan bien, en que le salió barba. Enfurecido su padre la mandó crucificar. En el cuadro aparece al pie de la cruz un hombre desmayado. Su pretendiente. Mi consejo es: no vaya a rezar para que le quiten el pretendiente que no quiere, pues no tiene nada de raro que después de la petición se vea obligada a afeitarse toda por el resto de su vida.
La historia detrás de bambalinas, sobre la exhibición, se puede resumir en lo siguiente: la habilidad holandesa. En vista de que el museo no tenía ningún cuadro como para poder intercambiar con museos tan importantes como el Louvre o el Prado, se preparó un plan con un grupo de expertos holandeses que tenían los aparatos y conocimientos para analizar los cuadros y además consiguió el dinero con varias empresas privadas y el gobierno. Fueron como peregrinos del arte que durante 9 años se entrevistaron con los museos con obras de El Bosco y les propusieron que les entregaran las obras en calidad de préstamo durante tres meses en 2016. En contraprestación se encargarían del transporte, seguros- obvio- el análisis y la restauración si es que la pintura había sufrido daños por el pasar de los años o por mal mantenimiento. El efecto fue inmediato, la mayoría aceptó el acuerdo y así se logró reunir lo que el público está viendo desde el 13 de febrero y hasta el 8 de mayo de 2016. Mayor información en www.hetnoordbrabantsmuseum.nl
El artista nunca salió de su ciudad natal. Hijo y nieto de pintores, estableció su taller propio donde sus discípulos buscaron imitarlo. Se casó con una mujer de buena familia que le permitió codearse con gente importante y con recursos, de entre los que saldrían algunos de sus futuros clientes. No todos, porque se sabe tuvo encargos incluso del rey Felipe II de España.
De todos los cuadros que pudo haber pintado, se han logrado rescatar de las garras del tiempo 24 cuadros pintados por él. Este gran artista demostró cómo el trabajo con imaginación y talento puede sobrevivir y superar la niebla de los tiempos.
Que tenga un domingo amable.