Mi cabeza se había negado a dejarme escribir sobre el nuevo líder del Norte. Es tanta la tinta, la bobería y las estupideces que han corrido por la cañería de Trump que no podría agregar otra basura más a lo ya expresado en los periódicos hasta la saciedad.
Pero hay cosas tan obvias dentro de todo este caos que se está viviendo que no me dejan en paz. Pensamientos y teorías que adolecen de lo esencial. Partamos de la base que al actual presidente lo subió en buena parte la misma prensa que le dio toda la vitrina necesaria para que expusiera sus ideas de gran pobreza intelectual que calaron precisamente en una clase que no entiende ni quiere entender al resto del mundo fuera de las fronteras de Estados Unidos.
Esta fatiga mental para buscar cómo piensan otros pueblos, otras culturas, es lo que ha ocasionado el famoso lema de “América para los Americanos”. Como si el país del Norte hubiera nacido como parte del paraíso y manejado por Dios, el resto que se joda.
Vamos a irnos un poco más atrás en la historia para entender, a mi manera de ver, el inmenso problema que revivió el líder republicano.
Durante la Guerra de Vietnam (1964-1975), un millón doscientos mil vietnamitas (1.200.000) sacrificados por cuenta de políticos en Washington a quienes no se les dio la gana ver más allá de sus propios intereses. De su parte sacrificaron unos cincuenta y seis mil (56.000) jóvenes gringos que fueron adoctrinados para ir a acabar con agricultores de arroz a 10 mil kilómetros de distancia. Como los políticos nunca quisieron entender, mezclaron los problemas que para ellos representaban la nueva China y metieron a Vietnam en ese conflicto cuando los chinos y vietnamitas no han sido necesariamente unidos. Inclusive en las diferentes guerras entre estos dos pueblos, se llamaba a Vietnam la Concubina Rebelde. El caso es que no pudieron ganar la guerra a pesar de que los B52 bombardearon a diestra y siniestra una población civil, más el napalm (bombas de fosforo), más el agente naranja un defoliante que causó en las generaciones venideras graves problemas de deformación en futuros bebés. Si se hubieran tomado la “molestia” de acercarse más al pensamiento de esta cultura valiente y llena de historia y hubieran utilizado menos títeres en Vietnam del Sur, estas masacres nunca hubieran tenido lugar.
Ahora avancemos rápidamente en la línea del tiempo, esta vez les toca a los mexicanos. Un pueblo maravilloso, con el tengo una gran cercanía. Utilizado por las grandes empresas del Norte para desarrollar sus metas de producción. Unos trabajadores incansables buscando el bienestar para su familia. Se encuentran en todos los Estados Unidos, tanto en lugares donde la elegancia y el billete van de la mano, como atendiendo restaurantes y bares, estoy mencionando extremos. Rincones que uno pensaría que solo locales trabajarían allí. En hoteles, fabricas, construcción, en todas partes de los Estados Unidos, México está ahí. Y obvio el gran problema del narco, como parte de la situación fronteriza con el país del Norte. A lo que voy es que se repite la misma historia de Vietnam aunque con actores y armas diferentes. Aquí son las bombas económicas que arrasan a una población donde hay familias, hijos, abuelos que han quedado en la cuerda floja. Gente que con un esfuerzo sobrehumano ha logrado tener un lugar en una economía, que de un día para otro ve naufragar sus esfuerzos por salir adelante porque Washington prefiere echarle la culpa a alguien fuera de sus fronteras y cerrar los ojos ante sus propios males.
Aquí en este punto de la nota debo mencionar que fuera de verse claramente ese fenómeno de quien tiene la culpa es otro, el actual presidente de México, señor Peña Nieto, ya despellejado por la prensa local, pregona sin decirlo con palabras, llevar a 120.000.000 de mexicanos con la idea de que lo mejor es limosnear. La invitación que le hizo a Trump, siendo candidato, a Los Pinos -residencia oficial del presidente-, es una muestra de su pobreza de espíritu y actitud.
Con el tiempo, ese pueblo valiente aunque muy mal liderado, saldrá adelante, pero el costo de sufrimiento e inseguridad a la que han puesto a millones de mexicanos no tiene razón de ser. Solo se está cumpliendo el lema del Republicano en la presidencia. El problema es de otros y no nuestro.
En el You Tube podrá ver unas tomas que hice sobre el Museo de la Guerra en Hanoi (Vietnam del Norte). Realmente le saca a uno lágrimas el espectáculo de madres que perdieron a todos sus hijos.
Que tenga un domingo amable.