El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Creación de valor: Santo grial de los administradores

26 de febrero de 2017 - 09:00 p. m.

Por muchos años se ha hablado de la creación de valor en las empresas. Al respecto, el valor de una empresa se crea o se destruye dependiendo de cómo usa y afecta su capital. En este sentido el capital no sólo es financiero sino humano, pues las empresas, por más industrializada que sea, no depende de las máquinas sino de las personas.

PUBLICIDAD

Cuando se habla de creación de valor, esta afirmación toma diversas formas o puntos de opinión. Por un lado está el del accionista/socio o inversionista, en la que busca maximizar su retorno de inversión. Por otro lado están los interesados claves o comunidad vinculada (stakeholders) quienes velan por la continuidad de la compañía en el largo plazo. Encontrar la medida perfecta entre ambos intereses será el “santo grial” de los administradores.

Desde el punto de vista del inversionista o accionista, existen diferentes tipos. Podemos hablar en primer lugar de aquellos que buscan rentabilidad en el corto, mediano e incluso largo plazo. Existen otros que más bien son corto placistas. Saber buscar la medida justa entre estos tipos de inversionistas en la tarea inmediata no sólo de los administradores (incluyendo miembros de junta directiva) sino de los emprendedores y/o accionistas mayoritarios. A mi gusto, esta es una de las tareas previas a la puesta en marcha de una planeación estratégica y cómo esta se “vende” tanto a sus accionistas/socio como sus stakeholders.

En general, el valor creado por una compañía se materializa en activos intangibles o tangibles. Cuando hablamos de activos tangibles, éstos hacen alusión a los activos de capital de la compañía, es decir los activos productivos con los que se garantiza la producción y consecuente la generación de ingresos. Con respecto a los activos intangibles – a mi gusto los más importantes– son aquellos generados por la empresa con respecto a mejores formas de hacer los negocios perdurables en el tiempo. Es decir cuanto más innovación, investigación y desarrollo de mejoras a sus productos actuales o de nuevos productos o servicios, mejor reputación en el mercado y mayor factibilidad de inmortalidad en el tiempo (antiquiebra).

Sin duda desde el punto de vista de generación de riqueza para sus accionistas, los administradores (tomadores de decisiones) están llamados a ser sus garantes. Hacer que las empresas sean rentables para poder retornar a sus inversionistas, es uno de los asuntos que más trasnocha a los administradores corto placistas. Esto porque la presión por mostrar resultados en el corto plazo, no sólo les genera ansiedad sino que con ella se llevan por delante muchos de los talentos, algunas veces ocultos, en las empresas que dirigen. Encontrar la medida justa entre la rentabilidad para el accionista o inversionista y su perdurabilidad en el tiempo, es y seguirá siendo la medida perfecta de un buen administrador.

En el papel parece sencillo, pero realmente el reto de los administradores es no sólo crear valor para los inversionistas sino también para su comunidad vinculada o interesados claves (Stakeholders). Es que en la medida que los stakeholders y accionistas tengan claridad de la perdurabilidad en el tiempo de sus inversiones e intereses, más y mejor apoyo tendrán los administradores en su planeación estratégica. Al respecto de la planeación estratégica, se entiende por esta no sólo los planes de corto sino los de mediano y largo plazo.

Así las cosas, la creación de valor de las empresas, no sólo tiene que ver con la maximización de sus recursos financieros sino qué tanto están haciendo las empresas para generar más activos intangibles. Por supuesto la creación de valor en los intangibles depende necesariamente de la cultura que se haya creado en las empresas para incentivar el pensamiento creativo de su personal. La tarea entonces es la generación de los espacios (físicos e intelectuales) adecuados para incentivar una cultura de creación de valor perdurable.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias