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Chuzadas, malas noticias y los medios

08 de febrero de 2014 - 10:00 p. m.

Esta semana transcurrió entre escándalo y escándalo. Arrancamos con la información de la revista Semana sobre supuestas chuzadas a los negociadores del gobierno en Cuba. Y digo supuestas porque hasta ahora la Fiscalía ha dicho que no tiene pruebas de eso, aun cuando la investigación apenas está comenzando.

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Las reacciones oficiales, empezando por las del presidente Santos, fueron todas absolutamente contradictorias. Que sí pero que no. Lo único claro es que sobre este episodio no hay nada claro. Tengo la impresión de que este caso es otro de aquellos que demuestran claramente lo descuadernado que está el país. En donde la mano derecha no sabe lo que hace la izquierda. Y me refiero al Estado y no a la mano derecha que se opone al proceso de paz y la izquierda representada por la subversión, por las Farc y el Eln. No la izquierda de los partidos que resultan fundamentales como contrapeso en un sistema democrático.

No dudo que el Estado deba tener oficinas desde donde se hace inteligencia, lo grave es que desde allí se realicen actividades ilícitas, como en su momento lo hacía el DAS. Si bien era legal, acabó en manos de unas mafias que se dedicaron a chuzar a los opositores y a los magistrados de las altas cortes, por solo mencionar algunos de los hechos que sacudieron al país durante el gobierno del expresidente Uribe, quien ha dicho que lo tenían chuzado cuando se conoció la famosa conversación con un funcionario de Presidencia al que llamaban la Mechuda y a quién Uribe le dijo “le voy a dar en la cara marica”.

Todo lo que está pasando es absolutamente demencial. La izquierda amenazada, el alcalde de Bogotá en el limbo abusando de la ley, los ciudadanos padeciendo el sistema de salud que no funciona, los funcionarios en Medellín acusándose de corrupción, los ricos desfalcadores de Interbolsa con casa por cárcel, las prisiones atestadas y los presos viviendo como animales y matándose, los políticos diciendo bobadas y promesas que no cumplirán. En fin ni para qué seguir.

Resulta muy difícil digerir todo lo que pasa en Colombia y sobre todo en tan poco tiempo. Tal vez porque pasan tantas cosas que no hay como asimilarlas. Como dice un amigo mío que padeció de cáncer, este país es tóxico.

Por eso hay que tomarle distancia a las noticias. Yo lo hago y me da buenos resultados. Cuando uno ve los noticieros de televisión, contadas excepciones y me refiero a Citytv y a CM& uno queda literalmente enfermo. Entiendo que todo ese amarillismo es por cuenta del rating, pero no hay manera que el país sea sano mentalmente cuando los televidentes reciben tanta basura, por no decir mierda. Entiendo que pasan esas cosas y que los medios las registran, pero se perdieron todos los filtros. Por eso yo no veo los noticieros y mi vida transcurre bastante mejor.

Trabajo en medios y por eso me atrevo a sugerirles a mis colegas que hagan un alto, que mediten y piensen el daño que se le está haciendo al país.

 

 

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