A tan solo cinco semanas de la primera vuelta para elegir al próximo presidente de Colombia, todavía no hay nada claro.
Las campañas no arrancan y los candidatos andan más perdidos que el avión de Malasia Airlines. Mientras el presidente candidato recorre el país haciendo toda clase de piruetas ridículas como montar en bicicleta, comer chontaduro, jugar golosa y bailar en las plazas públicas, los otros aspirantes andan como locos viendo a ver qué se inventan para pasar a la segunda vuelta presidencial, pues si bien Santos pasará apenas raspando, lo cierto es que quien pase a segunda podría ser el próximo presidente de los colombianos.
Óscar Iván Zuluaga sigue aferrado a las ideas de torpedear todo lo que hace el gobierno, bueno o malo. Dependiendo obviamente como un títere de lo que le vaya ordenando el senador Uribe. Y como este es mandón, pues ni modo: Zuluaga obedece u obedece.
Clara López pidió una auditoría internacional porque dice que no hay garantías para los demás candidatos. Y en parte tiene razón, no porque vaya a haber fraude el día de las elecciones, sino porque mientras Santos tiene mermelada y mucha, los demás no tienen sino promesas, promesas y promesas.
Por su parte, Enrique Peñalosa recorre el país, tiene una campaña de televisión incluyente y habla poco. Y esa tal vez es su mejor estrategia, toda vez que como hemos dicho muchas veces, Peñalosa es muy mal candidato, pero sin duda es un gran administrador. Si llega a la Presidencia, asumo, haría en el país lo que en poco tiempo hizo con Bogotá. Peñalosa podría convertirse en una especie de Rafael Correa y su talante es como el del presidente del vecino país. Personalmente creo que Peñalosa es una buena opción, aun cuando sus volteretas en el pasado me dan cierto temor.
En cuanto a Marta Lucía Ramírez, hay que decir que siendo una mujer preparada y trabajadora, a esta altura del paseo, por cuenta del Consejo Nacional Electoral, no tiene su candidatura en firme. No he logrado entender bien sus mensajes publicitarios y tampoco tengo claro qué haría y con quién frente a la segunda vuelta. ¿Se uniría con Zuluaga, Peñalosa y Clara contra Santos?
Ahora bien, lo que no parece tener duda es que a diferencia de hace cuatro años —que teníamos más opciones para elegir al presidente—, hoy ya no lo son tantas. Recordemos que las opciones eran Santos, Vargas, Pardo, Mockus, Noemí y Petro. No todos buenos como ha quedado demostrado, pero al menos mejor de lo que tenemos hoy.
Así las cosas, en estas elecciones tendremos que escoger entre los cuatro candidatos que hay, y la verdad, presiento que la gran sorpresa será Peñalosa. Por lo pronto nos tocará seguir presenciando la campaña más aburridora que recuerde.
Notícula.
Hay que decirlo, Anamarta de Pizarro logró realizar un festival de teatro con lujo de detalles. Digna sucesora de la gran Fanny Mikey, logró nuevamente un espectáculo maravilloso. Felicitaciones a ella y su equipo. Y gracias.