El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Se paralizó el Gobierno

13 de marzo de 2011 - 01:00 a. m.

SE HA VUELTO UN SECRETO A VOCES la idea de que el gobierno del presidente Santos está estancado, como si de un día para otro le hubiera dado una especie de Guillain Barré.

PUBLICIDAD

Del impulso inicial va quedando poco. Los ministros en su mayoría andan paralizados. Por supuesto que hay excepciones como el ministro del Interior, Vargas Lleras, y la canciller, a quien, hay que decirlo, se le están empezando a ver unos lunares negros con algunos de los nombramientos en el exterior.

Después de haber discutido el tema con gente que conoce bien el tejemaneje político diríamos que en esta parálisis repentina han confluido dos factores: el primero, fundamentalmente, se presenta ante el hecho de que el ministro del Interior no está haciendo política, como le correspondería. Con los antecedentes de corrupción del gobierno anterior —sin parangón en la historia de Colombia— tengo la sensación de que el ministro Vargas no le está dando ningún juego a los congresistas.

No se trata por supuesto de permitirles que se roben las entidades del Estado como la DNE, el Incoder, el Banco Agrario, como sabemos ahora que ocurrió en el cuatrienio pasado. Pero es claro que a los congresistas hay que darles unas cuotas burocráticas, escogiendo para ello a personas idóneas y con buenas hojas de vida. En todos los gobiernos ha habido lo que se llamaba el computador de Palacio. Pero parece que ahora a la nómina la ronda el síndrome de Yidis. Y eso no puede ser así, pues una cosa es darle una cuota a un congresista y, otra bien distinta, ponerlos a delinquir para hacerse reelegir.

Ahora bien, la crisis que se desató esta semana por parte de los godos en contra de Vargas tiene otras connotaciones diferentes y es que, con razón, el Gobierno intervino la Dirección de Estupefacientes para que no se la siguieran robando; de esa intervención podrían derivarse unas investigaciones de carácter penal en contra de algunos congresistas que deben andar aterrados de pensar que la Corte Suprema los tiene en la mira.

El otro factor por el cual creo que el Gobierno anda paralizado es porque Santos y su gente no encontró Estado. No hay funcionario con el que uno hable que no le cuente que encontraron los ministerios y las entidades del Estado absolutamente saqueadas, es decir que a los pícaros no les bastó con pelar la olla sino que se alzaron con ella. Comprometieron las vigencias futuras, enriquecieron a los amigos, regalaron plata a manos llenas. En fin, todo lo que se sabe y que están investigando los órganos de control. Así pues, entre el poco manejo de la cosa política y el desastre que encontraron, el Gobierno se ha estancado.

Convendría que, así sea ahora, el presidente Santos y sus ministros hicieran un corte de cuentas y le contaran al país  la cloaca que encontraron en las dependencias oficiales.

~~~

Notícula: Que aburridor se ha vuelto que el vicepresidente Angelino Garzón hable de todo a toda hora. Uno se lo encuentra hasta en la sopa.

Twitter @fzuletalleras

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias