Hoy, tal vez como pocas veces antes en la historia reciente del país, las elecciones para el Congreso resultan trascendentales para el futuro próximo.
Lo digo fundamentalmente por las elecciones presidenciales que se avecinan y creyéndoles a las encuestas que muestran que la segunda vuelta podría ser entre Iván Duque y Gustavo Petro. Aclaro que es una hipótesis no necesariamente válida, pero es la foto que a hoy muestran las encuestas.
El Congreso, recuerde usted, tiene funciones de control político que se ejercen poco por cuenta de la mermelada. En esta legislatura que termina vimos ese control ejercido en parte por la bancada del Centro Democrático y en algunos casos aislados como los de los congresistas Jorge Enrique Robledo y Claudia López, entre otros pocos.
Pues ahora sí que resultará importante ese control político, especialmente si Gustavo Petro llega a la Presidencia. Lo he dicho en otras columnas que he escrito sobre el candidato, otrora alcalde de Bogotá.
Petro le mete ideología absolutamente a todo. Ese fue su actuar al frente de la ciudad. Todo, absolutamente todo tenía un sesgo ideológico. Petro está convencido además de que el sector privado no debe prestar servicios públicos. Ha sostenido en campaña que quiere buscar fuentes limpias de energía, lo cual no es censurable per se, lo que no ha dicho es de dónde sacará la plata que dejaría esa decisión en el presupuesto de la nación. Tiene talante de dictador, así pretenda hacerse pasar como demócrata y de eso tiene poco. Es resentido y polarizador.
No tengo ni idea si Petro será o no presidente, pero ciertamente como millones de colombianos creo que sería un peligro para la institucionalidad del país. Claro que, lo he dicho antes, Colombia no es Venezuela, pero ciertamente sí necesitamos un Congreso fuerte de oposición que evite los desmanes del gobernante de turno, mucho más cuando ese gobernante es impredecible y rodeado de locatos como lo está Petro.
Petro es populista y de eso no me cabe la menor duda. Polariza a la sociedad como lo hizo en Bogotá, en donde atizó la pelea entre los estratos altos y los bajos. Tiene animadversión por quienes ostentan la riqueza, a quienes desprecia olímpicamente.
Si los colombianos eligen a Petro, pues esas son las reglas de la democracia. Pero por eso es muy importante salir a votar hoy y escoger gente decente que le haga contrapeso desde el parlamento al presidente, quien quiera que sea, de tal manera que no pueda acabar con el sistema democrático. Quedamos advertidos de que Petro quiere hacer una asamblea constituyente apenas se posesione. Pues como eso debe pasar por el Congreso, es muy importante que lo frenen desde el primer día, pues detrás de esa constituyente podría estar el principio del gobierno socialista de Petro y el inicio de una dictadura de izquierda como la que hemos visto en Venezuela. Por todo esto es que es muy importante que usted, amigo lector, salga y vote para evitar la debacle que se avecinaría.