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El proyecto de la marihuana medicinal

19 de agosto de 2014 - 11:31 p. m.

El apoyo brindado por el presidente Santos, el ministro Alejandro Gaviria y los participantes en el foro “Política de drogas tras 25 años de la muerte de Luis Carlos Galán: ¿Qué tanto hemos avanzado?” al proyecto de ley radicado por el senador Juan Manuel Galán refrenda el significado histórico del mismo, que trasciende el propósito terapéutico de su contenido.

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1. Juan Manuel es el primogénito del líder de la renovación política, plasmada en el Nuevo Liberalismo, sacrificado por la empresa criminal que complotaron capos del narcotráfico, políticos tradicionales de mente y alma retorcidas y agentes corrompidos de las instituciones del Estado.

2. Su proyecto se presenta en el escenario contemporáneo de Colombia, que no ha logrado superar la subcultura mafiosa entronizada por el narcotráfico, la del dinero fácil y la del atajo, pero que simultáneamente emprende esfuerzos por proyectarse al mundo como una sociedad en proceso de transformación, hacia valores éticos en las costumbres ciudadanas.

3. La guerra contra las drogas, analizada por Rodrigo Uprimny en este periódico, contrasta que “la lucha contra las mafias es una cosa y otra el debate sobre el prohibicionismo” como estrategia para enfrentar el problema de las drogas. El proyecto del senador Galán desmitifica las percepciones sobre este dilema en un país que toleró y convivió con el narcotráfico, que aceptó los nexos de los políticos con ese negocio y la financiación de sus campañas con el dinero maldito, denunciados por el mártir Galán y que después de su muerte los sigue soportando en la modalidad de la parapolítica, que se surte de la misma fuente.

La negativa de la plenaria del Senado al debate sobre la parapolítica propuesto por el senador Cepeda se interpreta como el temor de algunos de los integrantes de esa corporación a que se destapen las intimidades del éxito financiero de sus campañas electorales. Trasladar ese debate a una comisión, para que se realice discretamente, es otro atajo de los acostumbrados en el Parlamento colombiano, como lo fue el hundimiento del proyecto de ley ordinaria de salud, en el que dejaron solo al ministro Gaviria, por razones de conveniencia de los representantes de la Cámara.

4. Prevalece una coherencia inteligente entre este proyecto y el previamente presentado por Juan Manuel Galán para proveer atención a los adictos consumidores de sustancias psicoactivas. Uno y otro responden a la sensibilidad humanitaria que debería caracterizar a los legisladores. De eso se trataba el contenido renovador de la política en el mensaje de su padre, el inmolado Luis Carlos Galán: que los políticos trabajen por el bien común de los ciudadanos y no utilicen las instituciones democráticas en provecho propio.

Parche. Si el Partido Liberal pretende incidir en el nuevo país del posconflicto, no puede desconocer que la dirección única de la colectividad se la ha ganado Juan Manuel Galán, por méritos propios, fundados en su pulcra actuación en el Senado, en su independencia y buen criterio en el manejo de los asuntos legislativos y en su demostrada sensibilidad humanitaria. A Luis Carlos Galán se le debe tributar el homenaje de que, después de 25 años de su asesinato, su ideario de un nuevo liberalismo se pueda concretar.

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