Conjugación
«A puertas del primer plazo, aún no se concerta el salario mínimo».
Una pequeña i se escondió: «aún no se concierta». Me he puesto a medir el tiempo que demora recordar la ortografía de alguna palabra en la que dudamos: entre uno y tres minutos. Bien vale perder tres minutos y no un contrato. Esta preocupación estalló con los «semáforos» con ce de una valla que invitaba a cruzar las avenidas por las cebras y que fue puesta en los vagones del metro, ésta hizo recordar otra del año pasado que menciona la ciclorruta de la avenida Las Vegas, en la que «ciclorruta» aparecía con una sola erre; hablaba también de la «movilidad» con be y repetía la cantidad con letras y cifras. Es necesario que esas vallas vayan al escritorio de un profesional que pueda detectar estos males.
De la academia.
«Estas cifras plantean varias inquietudes: ¿Si la quinta universidad de Colombia aparece en el vergonzoso lugar 1.169 del ranking mundial, qué esperanza de figurar tendrían las restantes 75?».
Hay un error común en muchas personas que manejan datos; los llaman «cifras». El Diccionario no se ha manifestado ni a favor, ni en contra de la palabra «ranquing», pero la tiene en bastardilla para significar que, aunque la palabra no está admitida como española, se puede usar con bastardilla o con comillas dobles. No creo necesaria esa palabra, pues en español tenemos «clasificación».
La primera
«La primer mujer piloto militar». El Colombiano.
La apócope «primer» de «primero» sólo se usa en masculino, en femenino debe ser «primera» sin recortar la letra «a». A propósito: hace ya bastante tiempo que las mujeres aprendieron a manejar aviones, ¿qué norma hay para que no se les pueda decir «pilotas»? ¿Que suena feo? Empiecen a decirles y verán que dejan de sonar.
El Niño
El Niño no es una obra de creación; tampoco una producción periódica; por lo tanto, el nombre propio de ese fenómeno no necesita comillas.
gazapera@gmail.com