La soledad
«Solo espero en unos meses, al abrir la puerta de mi casa, ver cómo suben y bajan las cabinas del TransMiCable». El Tiempo.
Cómo quisiera que algún profesor, de esos que rebajan notas a los estudiantes que le ponen tilde al adverbio «sólo», o algún corrector de estilo, de aquellos que quitan esa tilde sin permiso del autor, me explicara qué quiso decir el señor que vive cerca de Transmicable (que no TransMiCable). Como la palabra «solo» está sin tilde yo interpreto que va a esperar, sin compañía, unos meses para ver las cabinas. Es posible, según el profe Rebajanotas y el corrector Tumbatildes, que el vecino de Transmicable dijo que esperarán, tanto él como su familia, unos pocos meses para mirar el espectáculo. Esa tilde no fue suprimida, la Ortografía 2010 recomienda quitarla, no obliga. Algunos no estamos de acuerdo en quitarla para evitar la anfibología.
Hasta que no
«El exfiscal sostiene que el tráfico de drogas “seguirá siendo un problema” hasta que los países involucrados “no regulen la producción y el comercio de drogas ilícitas”».
Éste era uno de los gazapos más perseguidos en otros tiempos pues tomaba la preposición «hasta» como términación de una acción negativa. Eso es oficio del adverbio «mientras»: «Seguirá siendo problema mientras no se regule». Esto lo he enseñado muchas veces, pero les cuento que ya no es gazapo, pues la vigésima tercera edición del Diccionario nos dice, en su novena acepción del adverbio «no», que éste se usa como expletivo (‘palabra que no aporta significado y que puede suprimirse sin afectar la gramática’), en frases como la citada. Cada edición del Diccionario nos quita trabajo a los gazaperos.
Las etnias
«Mujeres Embera Katío participan en iniciativa comercial de joven talento». Vivir en El Poblado.
Los nombres de las etnias se asimilan a los gentilicios, por lo tanto no van con mayúscula y tienen terminación según el número y el género: «Mujeres emberas katías participan…».
gazapera@gmail.com