La palabreja 3
«Aplicar a una beca» («aplicar» como sinónimo de «solicitar»).
Agrego por mi cuenta «aplicar a un empleo o a una convocatoria». Las dos palabrejas anteriores, «jugador criterioso» y «jugador tiempista», resultaron castizas y, aunque no son de nuestro uso, nos están entrando por el fútbol del sur de nuestro continente.
«Aplicar a una beca o a un empleo», como lo están usando los estudiantes y los neoprofesionales, es reunir todos los requisitos para obtener una beca, un empleo o ganar una convocatoria de empleo. En inglés esa acción está representada por el verbo «to apply» razón por la cual nuestro aspirantes a las becas o empleos traducen por la vía más rápida como «aplicar» y olvidan que esas acciones se expresan en español como «optar por un empleo», «aspirar a una beca o a un empleo» y varios sinónimos. Me pido para no luchar en contra de ese verbo «aplicar» con ese significado anglicado porque el Diccionario no lo hacen los académicos, sino el pueblo hablante. Sólo es contar cuántos profesionales salen de las universidades cada semestre a aplicar a becas y a empleos. Ese verbo con diferente etimología entra porque entra.
Cuidado la pisan
«González Ospina nació en la ciudad de Cali el 22 de febrero de 1995 y su estatura es 1,78 centímetros».
Al día siguiente de la elección de la Señorita Colombia, Laura González Ospina, me encontré con que la agraciada con el título resultó más pequeña que la falangeta de nuestro dedo pulgar, que mide aproximadamente 2,54 cm. Palabra que no me explico cómo no la pisaron durante todo el ajetreo del reinado. Vale el chiste tan bobo, pero parece imposible que un error tan evidente para quienes hayan aprobado las Matemáticas de la primaria hubiera aparecido en la mayoría de nuestras agencias noticiosas. Felicitaciones, pues, a Laura y que nos mire bien desde sus 1,78 metros de altura, no sea que nos pise ella a los que no alcanzamos los 1,70 metros.
gazapera@gmail.com