Mi profecía
«La primera reacción que se conoce del expresidente Uribe ante el triunfo de su candidato resultó breve y parca: “Por Colombia Gracias a Dios; Dios premia la buena fe. Iván Duque presidente. Marta Lucía Ramírez vicepresidente”, escribió en su cuenta en Twitter el exmandatario. Un saludo escueto que contrasta con la histeria que desató el propio Duque cuando expresó su agradecimiento a Uribe en la sede de campaña tras alzarse con el triunfo en las urnas. “¡Gracias presidente Uribe!”, dijo Duque y el auditorio reventó en aplausos y aclamaciones». Semana.
No había aparecido lo que escribí el domingo en la mañana para ser leído el lunes acerca de que no le cambiaran de género al cargo de la vicepresidenta que saliera electa, cuando el mismo expresidente la embarró con la doctora Marta Lucía. Me despreocupé de cuántos personajes más irían a caer en el enredo. Pero apareció algo más: el agradecimiento del presidente electo a su jefe político, además de no llevar la coma del vocativo como en las felicitaciones a los papás ayer (gazapo del escritor), ¿contendrá algún augurio especial? Hasta ahora sé que se trata de un expresidente. «Gracias, expresidente Uribe».
Un falso singular
«El Gobierno de Santos es uno de los que no ha reconocido la elección presidencial del pasado 20 de mayo, en la que Maduro fue reelegido como presidente, por considerar que no fue un proceso democrático». EFE.
Este aparece muchas veces, pero hoy es primera vez que me viene del otro lado del charco. Son dos oraciones con diferente sujeto, la primera: «El Gobierno de Santos es uno de…». La otra: «… no han reconocido la elección presidencial…». Seccionado el escrito en esa forma vemos que el sujeto de la primera oración es singular, mientras el de la segunda es plural. Por eso, para encontrar el error, cambiemos de redacción: los gobiernos que no han reconocido la elección presidencial son varios, el de Santos es uno de ellos. Con este arreglo ya se entiende que el Gobierno de Santos es uno de los que no han reconocido…