El queso de cabra tiene tantos fanáticos como detractores, quizá por su marcado sabor a almizcle, típico de estos animalitos.
Sin embargo, en el mundo existen verdaderas joyas caprinas, como el famoso crottin de chèvre francés, el castelo branco portugués o —sin ir más lejos— el riquísimo feta griego.
La sorpresa es que en la sabana de Bogotá, en distintos apriscos, actualmente se producen quesos de cabra de muy buena calidad, y en variedades que permiten apreciar realmente este interesante producto: frescos, semimaduros o maduros; firmes o cremosos, cubiertos de cenizas, de hierbas o de cultivos…
Estos quesos se pueden utilizar de diferentes formas, pero siempre cuidando que su sabor particular no interfiera negativamente con los demás sabores de la preparación. Por ejemplo, esta semana quiero proponerles una ensalada fresca con una deliciosa vinagreta de frutos rojos y coronada con un buen queso de cabra dorado en la sartén, ideal como una entrada o como un saludable plato fuerte. Sigan mi consejo: si la van a preparar, háganlo con queso de cabra nacional, y verán qué sorpresa se llevan.
Ensalada con queso de cabra y vinagreta de frutos rojos
Ingredientes (Para 4 personas):
400 gramos de
lechugas mixtas
300 gramos de queso de cabra cortado en 4 rodajas
4 tajadas de pan
francés o toscano
Mantequilla
Para la vinagreta
2 cucharadas de
mostaza de Dijon
2 cucharadas de
miel de abejas
1/2 taza de moras
1/2 taza de fresas
1/2 taza de frambuesas
1/2 taza de aceite de oliva
1/2 taza de aceite vegetal
1/4 de taza de vinagre de vino tinto
Sal y pimienta al gusto
Preparación:
Licue la mostaza, la miel y los frutos rojos, y con el motor encendido añada lentamente y en hilo fino primero el aceite de oliva, luego el vinagre y, finalmente, el aceite vegetal. Sazone con sal y pimienta. Si resulta muy ácida, añada un poco más de miel, y si la siente muy dulce, agregue vinagre hasta equilibrar los sabores. Corte las tajadas de pan con un molde o con el borde de un vaso para que queden redondas, unte con mantequilla y tuéstelas en el horno. Antes de servir, en una sartén antiadherente con una gota de aceite a alta temperatura, dore el queso por sus dos lados. Mezcle las lechugas con la vinagreta. Sobre cada tostada acomode el queso de cabra y ubíquelo en el centro del plato, rodeado por las lechugas. Acompañe con almendras tostadas o piñones para dar más textura y vierta por encima un poco más de vinagreta.