Con esta receta daré inicio a una serie de preparaciones de pequeños bocados, rápidas de cocinar y prácticas para cualquier ocasión.
Casi todas las culturas gastronómicas tienen felizmente alguna clase de salchicha o chorizo. En España, por ejemplo, son famosísimos los chorizos de cantimpalo; en Francia, los salchichones; en Alemania, las salchichas… Y cada migración llevó a su destino sus embutidos: en Nueva Orleans, ahora que recuerdo, el chorice utilizado en la receta clásica de jambalaya es una herencia francesa. El chorizo español, en lo que a mí respecta, me parece campeón y ahora que lo traigo a esta columna recuerdo una de las imágenes gastronómicas que más hondo se han colado en mi memoria: en casa de un gran amigo español, entré a la cocina y de todo el techo colgaban chorizos, y se sentía provocador el aroma del pimiento choricero que utilizan para condimentar este espectacular bocado. Su señora, de una amabilidad mayúscula, nos preparó unas patatas a lo pobre, que son una especie de sudado con chorizo hecho en casa, cebolla, papa y tomate, servido en platos de sopa. Mientras devoraba este maravilloso plato coincidí con mi hermano en anotar que lo único que faltaba era un plato de arroz blanco.
Otra versión del chorizo español es al vino tinto, un clásico del tapeo, presente en las barras a lo largo de la península. Con esta receta daré inicio a una serie de preparaciones rápidas y sencillas para picar, para pequeños bocados a manera de tapas.
Chorizo al vino tinto
Ingredientes
600 gramos de chorizo de cantimpalo cortado en trozos 2 centímetros
1/2 cebolla cabezona finamente picada
2 dientes de ajo picados
Ají seco al gusto
3/4 de lata de puré de tomate
2 tomates cortados en trozos
3/4 de taza de vino tinto seco
Preparación
En una sartén que se pueda llevar al horno saltee el ajo y la cebolla, agregue el chorizo y el tomate, y deje cocinar hasta que sude un poco. Añada el vino tinto y el puré de tomate, tape con papel de aluminio y lleve al horno a temperatura media durante 45 minutos, verificando que no se vaya a secar mucho el vino.