Mi primer restaurante, que quedaba en la Zona T, recogía mi afición por la gastronomía asiática.
Si bien ya no estoy tan acentuado en mis menús con estos sabores, nunca dejaré de apreciarlos. Tengo un recuerdo tallado en mi memoria, muy sencillo pero muy sabroso, que quiero compartir con ustedes: en los puestitos callejeros de Tailandia saltean jengibre, ajo, limonaria y chile fresco como base de los currys. En uno de los restaurantes en los que trabajé en Vancouver servíamos tallarines con camarones salteados con esta base y leche de coco, y aquí la presento en su versión de caldero.