Un trago ligero, sofisticado y amable, resultado de una mezcla con las frambuesas, la albahaca y el pepino.
La ginebra está de moda. Desde un clásico Tom Collins con su cereza en el fondo, el sofisticado Martini al que ahora le han aparecido cientos de variantes o el refrescante Gin & Tonic, que es arquetipo de sencillez y perfección, la ginebra ha empezado a ocupar un merecido protagonismo. Básicamente se trata de un alcohol destilado de cereales que se aromatiza con una mezcla de hierbas y especias, como enebro, piel de naranja, cardamomo, cassia… La receta puede ser tan compleja que algunas ginebras contienen más de 25 ingredientes y, por supuesto, de marca a marca varía la fórmula, y esto es lo que hace que sean todas diferentes, unas con más aromas, otras secas, unas dulces, otras ligeras. Los ingleses son los dueños del tema, con marcas como Tanqueray, Beefeater, Gordon’s y Bombay. Últimamente me gusta mucho la Hendrick’s Gin, una delicada escocesa que incluye como aromatizantes pétalos de rosa y pepino, y cuyo resultado es una bebida compleja, refrescante, llena de sabores y aromas. Una verdadera explosión. Haimer Ramírez, mi mano derecha en el bar, ha comenzado a investigar en el terreno de las esencias con resultados tan positivos como el que nos presenta hoy, un trago ligero, sofisticado y amable en el que une las virtudes de la buena ginebra con las frambuesas, la albahaca y el pepino.
Esencia de frambuesas y pepino con Hendrick’s Gin
6 frambuesas frescas
2 láminas de pepino cohombro
1 cucharada de azúcar
1 onza de Hendrick’s Gin
2 hojas de albahaca
1 splash de jugo de limón
1 splash de soda
Preparación
Ponga en la coctelera las frambuesas, la albahaca, una de las láminas de pepino y el azúcar, y espíchelas con la ayuda de una cuchara. Deje macerar durante un minuto. Agregue el splash de limón, la ginebra Hendrick’s Gin y abundante hielo. Tape y agite fuertemente. En el fondo de una copa balón acomode la lámina de pepino restante y sirva. Al final, añada el splash de soda para refrescar.