Ron Paul es hoy un destacado congresista republicano que representó al Congreso de los Estados Unidos en la Comisión del Oro a finales de los años 70. Recientemente se ha destacado por sus duros cuestionamientos a las inyecciones de liquidez de Bernanke, porque considera que debilitan primero el dólar y, a continuación, les roban con ellas los ahorros tanto a los estadounidenses como a los países que han confiado en los Estados Unidos invirtiendo allí sus capitales.
Sostiene el congresista citado que "restaurar el rol del oro debe convertirse en una cruzada popular en los Estados Unidos". Recuerda que el economista austriaco Ludwing von Mises consideraba que la moneda se desarrolló por evolución de los mercados. No la inventaron los gobiernos ni los economistas.
Esas mismas fuerzas evolutivas continúan vivas y solicitan hoy restablecer el oro como estándar. Estima que el actual clima económico y político parece ser propicio, puesto que durante las épocas de desorden monetario, como acontece a la fecha, se revive la necesidad mencionada.
"Cuando participé en la Comisión del Oro, comenta Paul, se sepultó esta posibilidad porque un nutrido grupo de keynesianos y de monetaristas se opusieron a esto, porque el patrón oro les marcha en contravía de sus discutibles teorías. Pero los mercados evolucionan y considero oportuna otra Comisión del Oro”.
Señala que los políticos y los keynesianos están aprovechando la recesión para inculpar a Wall Street de los fraudes que dominan las noticias sobre los negocios, ignorando en forma sospechosa los déficits y los despilfarros gubernamentales. Con esta oportunidad para atacar los mercados libres, el capitalismo, sus especulaciones, sus fraudes, sus errores de inversión y su falta de controles, se están escudando estos señores para no abocar el tema de fondo: contar con un dólar sano. Con esta política de avestruz están preparando la escena para una caída catastrófica del dólar.
Sucede que el señor Ron Paul duda, con razones que no podemos presentar por falta de espacio, de que en los Estados Unidos exista hoy un verdadero capitalismo. Considera que cuanto existe es inflacionismo keynesiano, intervencionismo y corporatismo. Atribuye él la culpa de la crisis actual a la carencia de una moneda sana y a las distorsiones del capitalismo.
Las soluciones propuestas por este congresista incluyen: un dólar respaldado por reservas de oro, de otros metales u otros “commodities”; reducir los gastos del gobierno Federal; reducir los impuestos; eliminar los impuestos sobre los ahorros, los dividendos y las ganancias de capital; eliminar los subsidios para ciertos grupos de privilegiados; retornar a casa las tropas en el exterior y no tolerar medidas comerciales proteccionistas.