Debo reconocer que me equivoqué en mis predicciones del pasado 27 de mayo, esperaba que superara Iván Duque el 50% de los votos depositados, así como que Germán Vargas Lleras pasara a la segunda vuelta para elegir presidente, en vez de Gustavo Petro, como infortunadamente sucedió.
Por fortuna, la ventaja de Duque con su 39% sobre el 25% de Petro es amplia y no veo posible que se sumen los votos de los partidarios de Sergio Fajardo, el 24%, con los de Humberto de la Calle, un 2%, totalizando un 26% en favor de Gustavo Petro. De adicionarse, sí estaríamos perdidos.
Mi error. Con base en los votos obtenidos para Senado me aventuré a predecir que por Germán Vargas Lleras se sumarían, al menos, el 15% de los votos de su partido Cambio Radical con el 13% del Partido de la U, en total el 28%. De acuerdo con este porcentaje, Vargas Lleras pudo haber ocupado un segundo lugar el 11 de marzo. Pero ahora, el 27 de mayo pasado, resultó que Vargas Lleras tan solo alcanzó el modesto 7%. Resultado inexplicable para mí.
Todos los analistas, casi sin excepción, consideran que, para la segunda vuelta del próximo 17 de junio, jugarán un papel crucial los seguidores de Sergio Fajardo. En primer lugar, la alianza Sergio Fajardo, Jorge Robledo, Claudia López y Antanas Mockus es una alianza que ya ha enfrentado dificultades para sobrevivir, puesto que la integran personas con mentalidades y personalidades muy diferentes, no creo que acuerden apoyar al incompetente Gustavo Petro. Segundo, se sospecha que existe un grupo integrado por quienes votaron por Sergio Fajardo que lo hicieron para detener a la par a Gustavo Petro y a Iván Duque. Ninguno de los dos los atraía. Este grupo no seguirá las directrices de Fajardo. No pocos votarán por Iván Duque.
La exigua votación por Humberto de la Calle, el 2%, igual al voto en blanco, proviene del moribundo Partido Liberal, imposible suponer que voten por Petro quienes han sostenido siempre una ideología totalmente opuesta a la del chavista Gustavo Petro.
En consecuencia, los directorios políticos perdedores no podrán endosarles votos a los ganadores, se votará libremente por quien cada uno desee. No considero improbable que el 17 de junio se logre captar el 2% del voto de los partidarios de De la Calle, más el 7% de los de Vargas Lleras y tan solo una sexta parte de los seguidores de Fajardo, el 4%, así completaría Duque el 13%, porcentaje que sumado al 39% que ya posee totalizaría el 52%, o sea, algo más del mínimo requerido para ser elegido presidente.
Lo anterior, suponiendo que no participen los fraudes electorales, las consabidas computadoras precargadas con votos, o las computadoras con un programita paralelo, oculto, sufragando en nombre de quienes no votaron o los tarjetones que se cambian en el camino hacia los escrutinios…