En un documento publicado el 26 de julio pasado, el cual se puede consultar por Google digitando: “India’s proposal for WTO reforms supported by a large mayority of countries”, se menciona que la India lideró ante el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) una propuesta de reforma firmada por Sudáfrica, Ecuador, Malawi, Túnez, Uganda, Zimbabue y Cuba. Noruega y China conceptuaron en favor de esta reforma. Los Estados Unidos se opusieron a ella.
Destaco en mi traducción y resumen del documento citado que el centro de las discusiones para salvar el libre comercio mundial radica en que los conflictos comerciales derivados de las asimetrías existentes en los estatutos se están dirimiendo en forma unilateral, sin contar con la OMC por culpa de su incompetencia. Ejemplo, Estados Unidos y China.
“Se preocupa la India por la narrativa del lado de los países ricos, especialmente de los Estados Unidos, que desprecian los asuntos de importancia e interés para los países en desarrollo”.
Entre otras reformas específicas destaco la necesidad de regular los cuantiosos subsidios para los sectores agropecuarios de los países ricos, no menores hoy al 10%-20% de sus precios de venta, los cuales terminan causando que países como Colombia importen la tercera parte de los alimentos que consumen.
La necesidad de reglamentar las ventajas asimétricas que los propios estatutos les brindan a los países para autodeclararse como subdesarrollados, cual es el caso de China y de México, ventajas que les permiten impedir el ingreso de aquellas importaciones que afectan, en su opinión unilateral, algunos de sus sectores productivos. O que les admiten ensamblar, por ejemplo, vehículos con partes importadas y exportarlos sin sujetarse a los certificados de origen. Repito, Colombia no puede exportar hoy textiles, porque se elaboran con hilos importados.